4 de diciembre de 2012

Capitulo Ciento Veinte.

'Volver a Respirar'
Capitulo 120.

-Sos una nena muy orgullosa, Mariana -exclamó Ricardo, luego de haber escuchado mi historia con Peter-
-Ni me lo repitas, ya lo sé -suspiré- y detesto ser así.
-No tenes que detestarlo, a veces ser orgulloso en esta vida es bueno... -lo miré atenta- pero a veces no, y ahí es cuando tenes que darte cuenta quien se merece que dejes tu orgullo a un lado... y creo que tu ex, se merece que te olvides de tu orgullo por un ratito -aseguró-
-No lo hago intencional, te juro que estoy conciente de que él lo ha dado todo por mi pero yo.. -baje mi viste- yo a veces he sido muy egoista con él.
-Y ahí esta el problema, él no se merece eso -lo miré- él no quiere que cambies pero si quiere que le demostres que vos también das todo por él y por la relación -aclaró-
-Lo sé -mordi mi labio- pero es que.. ahhhh!! -bufé- mi pasado no deja de molestarme! -exclamé confundida-
-¿A que te referis? -me preguntó-
-A Pablo! -lo miré- el padre de mi hijo -corregí-
-Ah! bueeeeno.. ese es un gran problema -dijo sorprendido y yo solo asentí- ¿te pasa algo con él?
-Me da lástima, eso nada más.
-¿Lo queres? -me cuestionó-
-Y si.. es el padre de mi hijo, vivi muchisimas cosas con él y boee, lo estimo, pero nada más -aclaré- yo estoy segura de lo que siento por Peter.
-¿Y darias todo por Peter? -volvio a cuestionar-
-Obvio que sí, y ahora más.. Estoy echa mierda con esto, lo necesito más que nunca, siento que pierdo sin él y no me imagino mi vida sin él -dije con mis ojos cristalinos- es lo mejor que me ha pasado en la vida, te juro que nunca nadie se habia preocupado tanto por mi, y sobre todo por Tomas.. -una lagrima recorrio mi mejilla derecha- daría todo por que él vuelva a confiar en mi.
-¿Y porque no lo llamas y hablas con él?
-Me da miedo que me diga que no quiere hablar conmigo, tuvimos una discución muy fuerte y siento que aun estamos muy débiles emocionalmente.. o por lo menos yo -sequé algunas lágrimas que habian recorrido mis mejillas-
-¿Queres esperar un tiempo?
-Algo así -respondí- pero no mucho, unos días nada más -aclaré- yo se que mas días no sobreviré sin él.
-Y.. -tomo un poco de aire- ¿tratarias de dejar tu pasado totalmente atrás si él te lo pide? -preguntó un poco complicado-
-Siempre tendré que ver a Pablo, pero si lo dejaría atrás.. -tocí un poco- corregiria algunas cosas, y no volvería a cometer esos estupidos errores.
-Entonces.. jugatela nena! -me ánimo y yo solo reí cortamente- me doy cuenta de que lo amas muchisimo y eso tenes que aprovecharlo, aún les queda tiempo para seguir luchando y creo que lo más hermoso de la vida es amar y luchar por eso, volver a intentarlo y juntos volver a respirar un nuevo aire.. -me aconsejó- te lo digo yo, un viejo en esto del amor -reímos-
-Sos joven! -exclamé- y gracias.. gracias Ricardo, sos lo mas! -lo abrasé-
-Siempre estaré chiquita, vos sabes que te agarre un cariño inmeso y me encantaría que mis hijas fueran asi de luchadoras como vos -aseguró-
-Gracias -volví a repetir con una sonrisa-
-Y vos tenes que dar el primer paso eh.. él ahora debe estar dolido, decepcionado y esperando a que vos volvas por él -afirmó-
-Lo daré, de eso no tengo dudas -sonreí-

Volví a abrazarlo, me sentía tan cómoda hablando con él. Sentia que nos entendiamos muy bien a pesar de la diferencia de edad que teniamos, era un groso y siempre que podía, me ayudaba. Sentirme agradecida por él era poco, a veces sentía que esa conexión entre ambos era porque lo sentía como un padre, me transmitía tanta paz y vibras positivas, que hasta olvidaba que era tan solo mi compañero de trabajo.
Me despedí de él sin antes volver a agradecerle, y me bajé. Llegue al departamento con una vista bastante positiva. Salude a Tomas y Rochi y me senté a comer, hoy si tenía ganas de comermelo todo.

-Apa, tenias hambre mepa! -dijo mi amiga al verme comer mi segundo plato-
-Un poquito quizás -reímos-
-¿Estas mejor? -me preguntó preocupada-
-Un poco, ya estoy aclarada y decidida a volver a jugarmela -sonreí- tuve una charla con Ricardo y él con su experencia me hizo sentirme segura de lo que queria.
-Genial -afirmó la rubia y se acercó- ahora es tu deber solucionar las cosas, él estará feliz -aseguró-
-Es lo que anhelo -tome un poco de agua- igual dejare pasar algunos dias, creo que sera bueno distraernos un poco y calmarnos ¿no?
-Si, pero que no sean tantos dias eh -me advirtió-
-No no -sonreí- este fin de semana le habló -aseguré-

Cuenta Peter:

-Hola preciosa -dije mientras entraba al cuarto de Cande-
-Peter! -me abrasó-
-¿Como estás? -besé su mejilla y luego me di cuenta de que tenía visita- Hola -saludé a la chica- ¿Sara no?
-Asi es -sonrió-
Era la amiga de Candela, la chica que me había hablado en aquella fiesta de los compañeros de Cande.
-Te traje algo.. -revisé mi bolso y saque un chocolate- toma.. -se lo dí-
-No era necesario -lo tomo y me abrasó- ¿vos me queres hacer engordar? -pregunto haciendo puchero-
-Solo quiero que estes feliz hermanita -acaricié su cabello-
-Gracias, sos el mejor! -dijo sentandosé en la cama-
-Y porque no tenes otro -dije riendo y ambas rieron- me alegra verte mejor.. -acoté minutos después-
-Y de a poco voy asimilando todo, cuesta pero es lo que hay ¿no? esta es mi realidad -dijo rendida-
-La realidad que todos vamos a apoyar -agregue-
-Exacto -hablo Sara-
-¿Viste que si? -mire a Cande- tus amigos también estaran con vos, siempre.
-Encima que somos los más felices con la noticia, será el sobrinito de todos y lo vamos a querer mucho! -dijo su amiga animadamente-
-Solo falta que nazca! -bromeé y reímos-
-Gracias chicos, me hacen muy bien -dijo sin dejar de sonreir-

Estuve unos minutos más allí y luego me despedi, necesitaba una ducha urgentemente.
Luego de vestirme con algo cómodo, baje hasta la cocina y me encontré con mi vieja.
-¿Que haces? -le pregunté cuando la vi metida en el horno-
-Preparo la cena, lazaña.. -saco una bandeja y me miro- ¿ya no estas de malhumor? -me preguntó-
-Nunca lo estuve -tome una manzana- pero si te hace feliz escuchar un si, entonces.. si -reí-
-No cambias más -rió y yo mordi la manzana-
-¿Viste el cambio de Cande? ya esta mejor -dije feliz-
-Si, y me alegra muchisimo verla asi de bien -metio otra bandeja al horno y lo cerró- ahora hay que apoyarla en todo.
-Asi es.. -me acerque a la bandeja ya lista- mmm.. eso se ve riquisimo!
-Y lo está -la corrió de mi lado-
-Euuu! -me quejé y ambos reímos-
-Si queres invita a tu novia a cenar, hice harta comida -dijo mamá-
-No.. -me miró sorprendida-
-¿Estan peliados? -preguntó preocupada-
-No -mentí- pero la vi en la tarde y ahora tiene que terminar algunas cosas para la facu -me excuse- otro dia mejor ¿si?
-Esta bien, como vos digas pero luego no reclames que no quiero conocer más a tu novia eh! -me advirtió-
-Dalee -reí-
-Otra cosita -me dijo mamá y yo la mire atento- llamaron de la clinica del amigo de tu papá y dijo que ya tenia lista tu practica -sonreí al instante- asi que tenes que llamarlo y ver cuando la empezas.
-Buenisimo -dije feliz-
-Y la última cosa... avisales a las chicas que ya esta lista la comida ¿si?

Asenti, y subi hasta la habitación de Cande. Entre y ellas estaban mirando una pelicula, o mejor dicho, Sara la veía porque Candela estaba dormida.
-¿Se quedo dormida? -susurré riendo-
-Se veía cansada -contestó Sara- pero dijo que la despertara para la cena -rió-
-Es una comilona -reímos- ¿que pelicula es?
-El diario de una pasión -murmuró ella-
-Uh, pelicula corta venas -dije riendo-
-Algo asi, pero es linda.. -me miró- soy muy romanticona -dijo entre risas-
-Como toda chica ¿no? -ella asintió y yo reí-
Candela se movió y ambos la miramos.
-Mmmmm.. -se quejó y nos miró- ¿ya esta la comida? -preguntó dormida-
-Sisi, bajen pero antes lavate la carita ¿no? -reímos-

Sali del cuarto y ayude a poner los cubiertos.. Al rato ya estabamos todos cenando, inclusive papá que había llegado hace algunos minutos. La cena se hizo agradable, me enteré de que Sara se había convertido en casi una hermana para Candela y que eran muy unidas, eso me llenaba de felicidad porque se via buena chica y mi hermana necesitaba una amiga de verdad.

La noche cayó, me acosté en mi cama y mire el celular. Ni una llamada de Lali. Empuñe mi mano con bronca y la azoté en la cama, LA NECESITABA. Pero no iba a ser yo quien la llamara, no. Estaba dolido, y eso me impedia querer hablar con ella aunque mi corazón dijiese lo contrario.
Algo me decía que este no era el final pero sin embargo, no estabamos haciendo algo para que no fuese asi. Trague saliva y unas cuantas lágrimas recorrieron mis mejillas. Odiaba llorar por amor, pero esto me sobre pasaba. La amaba muchisimo.

Continuara...

2 de diciembre de 2012

Capitulo Ciento Diecinueve.

'Volver a Respirar'
Capitulo 119.

Cuenta Lali:

Me levanté con un dolor de cabeza insoportable, me había pasado la noche llorando y pensando en como mierda hice para que todo poco a poco se derrumbará.
Bostecé sin ganas de moverme, por mi me quedaría todo el día en la cama haciendo nada, pero no se podía, tenía que cumplir con mi labor de madre, estudiante y vendedora.
Me levanté casi a los arrastres, me meti a la ducha y me quedé como boluda debajo del agua. Recordé que tenia clases en media hora más, asi que desperté y continue duchandome. Al salir, Roció preparaba el desayuno asi que me fui a vestir rapidamente.

-¿Estás mejor? -me preguntó al verme llegar al comedor-
-Algo -dije desganada y me senté- ¿vos como amaneciste?
-Bien -sonrió pero rapidamente su sonrisa se borro y suspiró- amiga, no me gusta verte así -tomo mi mano y la acarició- no otra vez -hizo un puchero-
-No puedo estar mejor -y mis ojos se llenaron de lágrimas-
-No no no -se acercó y me abrasó- todo se va a arreglar, ya vas a ver -acarició mi cabello-
-Es lo que más deseo -dije entre lágrimas-
-Tranquila -y volví a hundirme en su abrazo a llorar-

Algunos minutos después miré el reloj y quedaban solo 15 minutos para llegar a la facultad.
-A penas salga de la clase me vengo corriendo ¿si? -dije mientras tomaba mi cartera-
-Dale, te apuras que yo también tengo facu -me recordó-
-Si si -besé su mejillas- gracias por todo amiga.
-De nada flacucha -me abrasó- y no andes llorando eh -me advirtió-
Le regalé una pequeñisima sonrisa y sali del departamento. Baje por el ascensor y luego de saludar al conserje, sali del edifició y caminar al paradero para encontrar algun autobus. Dios este dia iba a ser tan largo!.

Cuenta Peter:

Abri los ojos y miré a mi al rededor, algo en mí faltaba y se notaba. Bufé, el día estaba algo nublado. Me senté en la cama y miré la hora. Me levanté rapidamente y me meti a la ducha, me había quedado dormido!.
Me vesti lo más rapido posible y sali corriendo hasta mi auto, en el camino me encontré con mamá la cual solo escucho un  "voy atrasado" de mi parte.
Llegue a la facultad, cinco minutos retrasado, pero no importaba. El profesor recién habia comenzado la clase, me senté a escucharlo pero era casi imposible. Mi cabeza estaba en otra parte, pensando en mis problemas, en Lali, en Candela. Me era imposible concentrarme.

-Peter! -exclamo una aguda voz al salir del salón. Volteé y vi a Fernanda que se me acercaba-
-¿Si? -le pregunté amable-
-Nos tocó hacer el trabajo juntos -habló riendo-
Claro, ni siquiera en eso me pude concentrar!. El profesor había dado un trabajo en parejas y me había tocado con Fernanda. Una chica algo timida, inteligente y muy femenina. Era morocha pero tenía unos increíbles ojos verdes que hacian que su mirada te atrapará.
-Cierto -dijé riendo- sorry estoy con mi cabeza en otra parte -me disculpé-
-No importa -sonrió- ¿cuando lo hacemos? es para la proxima semana -me recordó-
-Uhh, este.. ¿cuando podes vos? -le pregunté complicado-
-No lo sé, estoy viendo donde empezar con mi practica asi que mucho tiempo no tengo.
-Yo también estoy viendo lo de la practica -dije comenzando a caminar junto a ella-
-Es un bajón, me quita todo el tiempo -se quejó y yo reí- pero bueno -suspiró-
-¿Te parece si el mañana -miercoles- lo empezamos y el sábado lo terminamos? -le pregunté-
-Dale, te invitó a mi casa porque no estoy con auto para ir a la tuya -dijo riendo-
-Boee, ahí estaré -reímos-
Anotó su dirección en un papelito, me lo dió y luego nos despedimos. Camine hasta la cafetería y me compré un café con unas galletas.
-Hola, si yo también te extraño bro -dijo Nico sentandosé a mi lado-
-Sos un pelotudo -dije riendo-
-Me he vuelto muy sentimental ¿sabes? -puso una ridicula voz y ambos nos cagamos de risa- naa, enserio man! ¿donde has estado?
-Eso deberia preguntartelo yo -dije moviendo mis cejas-
-Rocio me tiene ocupadito -sonrio como niño bueno-
-A boeee! -reí- estas hasta las manos vos eh!
-Me enloquecé la amiga de tu novia.
Novia, novia, novia.. Mi sonrisa desapareció inmediatamente.
-¿Que le paso a tu cara pelado? -dijo algo preocupado ante mi reacción-
-Nada -suspiré- solo que ya no tengo más novia -lo miré-
-¿Que paso con Lali? -dijo sin creerlo-
-Cortamos. -respondi serio, evitando ese molestoso nudo en mi garganta-

Cuenta Lali:

Llegue a casa, Rocio de inmediato se fue y me quedé con Tomas quien ya estaba vestido para ir al colegio.
-Hijo a comer! -le grite y de inmediato se sento- ¿tenes hambre? -le pregunté riendo-
-Si si si! -exclamo sonriendo-
-Hermoso -besé su frente y fui hasta la cocina para luego volver con su plato- toma, cometelo todo.
-Me encanta la comida -dijo alegre-
-Lo sé -me senté al frente de él-
-¿Y vos no vas a comer? -me preguntó-
-No, más tarde -sonreí-
Él era mi felicidad, quizás no lo era completa pero era una gran parte, por él me levanto día tras día a pesar de todos los problemas.

Omití el almuerzo, no tenia ganas de comer simplemente. Lleve a Tomas al colegio y luego me fui al laburo. Me sorprendi al ver a dos nuevos vendedores.
-¿Y ellos? -le pregunté a Ricardo, mi compañero-
-Despidieron a Laura y Roberto -me respondió-
-¿Y porque? -pregunté sorprendida-
-Los pillaron en algo extraño.. algo así supe -contestó-
-Uhhh, que mal..
-Igual esta bueno que traigan a gente nueva de vez en cuanto -agregó-
-Obvio, con tal de que no me quiten mi trabajo -reímos- ¿y hablaste con ellos ya? -volví a preguntar-
-Algo, se ven buenos chicos. Son como de tu edad -acotó-
-Ahhh... ojala sirvan, y no sean un estorbo -comenté con cierta arrogancia-
-Claro, como vos aprendiste todo el primer dia -bromeó-
-Ahhh, no me molestes! -dije riendo-
-Solo son bromas chiquita -reímos- aproposito, Marcela -su mujer- te extraña bastante.
-Yo también! ¿porque ya no viene a trabajar acá? -le pregunté curiosa-
-Porque esta laburando en otra parte y le pagan mucho mejor -contestó-
-Decile que se venga a dar una vueltita, necesito sus consejos -hice puchero-
-Le diré entonces.. -sonrió-
-Gracias ricardoo! -lo abrasé un poco-
-¿Vos te encontras bien? -me preguntó algo preocupado-
-Y algunos problemitas.. pero creo que todo tiene solución en la vida ¿no? -lo mire triste-
-Claro que si -sonrió- igual acá tenes a un experto, cualquier cosa estoy ¿lo sabes no?
-Si Ricardo, gracias -sonreímos- quizás mas tarde, te comenté algunas cosas.
-¿Malas? -preguntó preocupado al ver mi rostro-
-Si -baje mi mirada- pero ya está, ahora tenemos que laburar! -dije tratando de darme ánimo-
-Más tarde hablamos querida -acarició mi hombro y luego se fue a atender-

La tarde se me hizo rapida ya que hubieron muchisimos clientes y bueno, los nuevos no sabían mucho asi que decidi ayudarlos. Necesitaba que mi mente estuviera en otro lado que no fuese Peter.
-Exacto, justo así! -exclamé a uno de los chicos nuevos, al terminar de explicarle como tenía que mostrar las joyas-
-Gracias... -dijo esperando que yo le dijera mi nombre-
-Lali -sonreí-
-Gracias Lali -repitió y reímos- yo soy Javier -se presentó amable-
-Epero que hallas aprendido algo -dije sonriendo-
-Muchisimo -aclaró-
-Mejor asi -reímos- boee, ya Ricardo esta cerrando asi que es hora de irnos -tome mi celular-
-Ajam..
Caminamos hasta los lockers, saque mis cosas y me puse mi campera.
-¿Te llevo? -me pregunto Ricardo al pasar por mi lado-
-Dale -sonreí-
-Esperame un poco -y camino hasta no se donde-
Me senté en la banquita y tome mi celular para mandarle un mensaje a Rochi.
"¿Ya estan en casa?"
Y rapidamente Rochi me mando uno de vuelta.
"Si, ¿vos como estas amiga?"
Iba a contestarle pero la voz de un chico me interrumpió. Levanté mi vista y era Javier.
-Sorry, no te escuché -me disculpé y él rió-
-¿Trabajas acá todos los dias? -me repitió-
-Solo en el turno de la tarde -respondi-
-Yo también, o eso creo -reímos-
-Entonces, nos vemos mañana -sonreí amable-
-Dale.. -dijo algo nervioso- ¿te vas sola?
-No no, estoy esperando a Ricardo -y ambos lo miramos ya que venia hacia nosotros-
-Ya estoy listo, vamos -me dijo Ricardo-
-Dale -guardé mi celular y me levanté-

Los tres salimos del local, Javier se despidió de nosotros y se subió a un lujoso auto. Y nosotros nos subimos al auto de Ricardo.
-¿Viste el tremendo auto que tenia? -le pregunté extrañada, él asintió-
-Es extraño que trabaje si tiene dinero para comprar y mantener semejante auto -comentó-
-Si, es raro.. -agregue-
-Boee, cada cual con lo suyo -reímos- ¿vos que tenes para contarme? -me dio una rapida mirada-
-Uff.. -suspiré triste- me quedé sola -lo miré haciendo puchero- ya no tengo novio y.. es por mi culpa -dije con mis ojos un poco brillosos-

Continuara...

27 de noviembre de 2012

Capitulo Ciento Dieciocho.

'Volver a Respirar'
Capitulo 118.

Cuenta Peter:

Decepción, estaba decepcionado no podía pensar que todo había ocurrido así, por que sí, dejándome tan lleno de rabia, de ira. Me sentía impotente por a verlo dado todo, por haber dado cada parte de mi vida tan solo por ella, hasta llegar a este punto en la que la desconfianza podía resumir todo.
Esta vez estaba realmente dolido, pero apenas cruzaron por mis mejillas un par de lágrimas que rápidamente sequé, no me gustaba llorar pero ella.. Ella era todo.


Estacioné afuera de casa, apague el motor y pase mis manos por mi rostro. Bufé, y golpeé el volante con mucha bronca, dí un pequeño grito para sacarme esas malditas ganas de llorar y tiré la cabeza para atrás. Al parecer esto iba a costarme más de lo que me imaginaba.
Me quedé alli durante unos diez minutos hasta que decidi bajar, cerré el auto y entre a casa con total tranquilidad o eso era lo que quería aparentar.

-Hijo! -gritó mamá al verme entrar a casa-
Me volteé sin ganas, no quería encontrarmela pero ya era tarde.
-¿Si? -le pregunté con mi voz ronca-
-¿En donde estabas? -me preguntó mientras se acercaba-
-Por ahí.. -respondí cortante- ¿que queres? -le pregunte de mala gana-
-Hablame bien -dijo seria-
-No me jodas.. -camine hasta las escaleras-
-Pedro! -me llamó y la miré- ¿estas bien? -me preguntó preocupada-
-No te importa -subi unos cuantos escalones-
-Candela esta en su cuarto -dijo, y me detuve para volver a mirarla-
-¿Porque? -pregunté extrañado, se suponía que se iba a quedar internada hasta mañana-
-El médico lo decidio asi -respondió-
-¿Y ya la contaron? -pregunté dudoso-
-De eso te quería hablar -se acercó a la escala y yo baje algunos escalones-
-Te escucho -acoté-
-Aún no le hemos dicho nada porque.. la verdad, no encuentro las palabras indicadas y... quería que vos me ayudaras, vos sabes que no soy buena en esto y..
-Yo le digo -aseguré-
-¿Estás seguro? -me preguntó algo complicada-
-Si, no te preocupes.
Subi rapidamente las escaleras, pasé por mi cuarto y deje mi campera, fui al baño y me lave la cara. No estaba del mejor animo pero estaba seguro que hablar con mi hermana me serviria de mucho.
Camine hasta el cuarto de Candela, golpeé dos veces y escuché un "pasa" de su parte. Entre, y mire su cama, ahí estaba acostada. Sonreí y me acerqué.

-¿Como te sentis? -le pregunté después de besar su frente-
-Mejor, los medicamentos me están haciendo efecto -respondió desganada-
-Ahhh... ¿me haces un ladito para acostarme un rato con vos? -le pregunté tiernamente-
-Claro que sí bobo!
Rió a penas y se corrió, me recoste a su lado y pasé un braso por detrás de su cuello. La observé por algunos segundos y luego sonreí.
-¿Porque esa cara? -me preguntó desentendida ante mi reacción-
-Nada, me pone feliz que estas acá nada más -respondi-
-No me jodas Peter, he estado acá durante 18 años y recién ahora te pone feliz mi precencia en esta casa -bromeó y yo reí-
-No digas boludeces, siempre me pone feliz que vos estes acá -apreté una de sus mejillas y reímos-
-Enserio ¿que te pasa? estás muy extraño! -dijo algo sorprendida-
-Boee, si me pasa algo -me acomodé y la mira fijamente- pasa que.. -mire su pancita y sonrei- vos no estas enferma.
-Si lo estoy -me contradijo-
-No no, no lo estas... -toque su panza- simplemente estas... -dudé en decirlo pero tenia que decirle- estas embarazada Candela.
Y su rostro se espantó. Sus ojitos se llenaron de lágrimas, me miro aterrada por algunos minutos y yo la abrasé fuertemente.
-Todo va a estar bien chiquita, todos te vamos a cuidar muy bien, estamos con vos -la tranquilicé-
-¿Es enserio? -me preguntó nerviosa y ya con lágrimas en sus mejillas-
-Si -acaricié su panza- tenes siete semanas y...
-¿Que voy a hacer? -se preguntó totalmente desesperada-
-No te preocupes por nada chiquita -bese su frente-
-No puede ser Peter!.. -dijo llorando- tengo 18 años, recién comencé la facu y el papá es un hijo de puta... ¿como voy a poder asumir todo esto?
-Vos no te preocupes por nada hermosa, no importa la edad, no importa la situación y mucho menos importa quien es el papá. Nosotros vamos a estar siempre para vos, YO voy a estar siempre para vos -sequé sus lagrimas- no te dejare sola chiquita -la abrasé-
Se hundió en mi pecho a llorar, seguramente estaba aterrada y necesitaba muchisimo apoyo. Seguramente haria le iban a venir las dudas, los problemas, la desesperación. Y ahí iba a estar junto a ella aunque yo estuviera peor que ella, ahí iba a estar.

-Tengo miedo Peter -me miró- ¿que voy a hacer? -me preguntó nerviosa-
-Te vas a cuidar mucho y vas a dejar quererte ¿si? lo demás no importa, y si estás pensando en que vas a hacer con el pelotudo ese. No penses más, lo mejor sería no decirle pero eso lo tenes que decidir vos, pero más adelante ¿si? ahora te tenes que cuidar y no vas a pasar rabias ni mucho menos te vas a poner mal por él ¿si? -asintió- te amo hermana y siempre voy a estar acá, no te preocupes por nada.
-Gracias Peter -me abrasó- te amo mucho.
-Yo también mi nenita -besé su frente-
Seguimos así por unos quince minutos más hasta que mamá llegó, charlamos con Candela y le entregamos todo el apoyo del mundo. Por nada la dejaríamos sola y menos en este momento.
Esto me hizo recordar inevitablemente a Lali, ¿como habría sido cuando se enteró de que estaba embarazada? siempre me contó que su embarazo no fue el mejor, estuvo sola y pasó por muchas cosas, mucha rabia y mucha desesperación. Me senti tan extraño al pensar en eso, se me erizó la piel de la pena que me dió al imaginarmela.
Abrasé fuertemente a Candela y le repeti que no la dejaría sola. Eso es lo que hubiera echo con Lali.

Ya era tarde, Candela se había dormido y decidi ir yo también a dormir. Había sido un dia muy agitado.
Me acosté pensando en ella, sobre todo en como estaría ahora mismo.
Di unas cuantas vueltas en la cama y tomé mi celular, miré su número por varios minutos y volví a dejarlo donde mismo. Suspiré y unas cuantas lágrimas salieron de mis ojos, no iba a poder sobrevivir sin ella, aunque me doliera, aunque estuviera decepcionado de ella, no iba a lograr estar sin ella. Pero tenía que hacerlo, ya no veía tanto interes por parte de ella y quizás algun tiempo separados nos iba a hacer bien...Quizá.

Continuara...

Capitulo Ciento Diecisiete.

'Volver a Respirar'
Capitulo 117.

¿Será que este era el fin de esta historia de amor tan irreal? ¿como voy a aguantar no verlo? ¿no tocarlo? ¿no besarlo? ¿no decirle "te amo"? ¿como mierda iba a hacer para superarlo?...
La había cagado, YO habia echo que todo esto acabesé asi, yo y mis estupidas ganas de complacer a todos, yo y mi orgullo, yo y mi puta forma de ver las cosas. Si lo perdía para siempre, no me lo iba a perdonar jamás.

Con mi mirada totalmente nublada, mis hinchados ojos rojos, el rimel esparcido por mis mejillas, mis manos heladas y mis ganas de desaparecer, me levanté de aquel sofá, el cual había sido testigo de mis lágrimas durante mas de una hora. Camine hasta mi cuarto, dejé mis cosas sobre la cama y sin dejar de derramar lágrimas, me miré al espejo. Habia pasado un terremoto por mi rostro!. Estaba destrozada, desesperada, no quería perderlo, no iba a aguantar el dolor. Lo necesitaba ahora mismo conmigo, necesitaba que todo estuviera bien, él era mi vida.
Camine hasta el baño, saque una toalla, me saque rapidamente la ropa y la tire a un costado. Entré a la ducha y abri la canilla, el agua comenzó a caer sobre mí.
Otra vez el dolor apareció, mis ganas de gritar, de mandar todo a la mierda era tremendas. Yo había arruinado todo.
La situación hizo que en mi mente apareciera un breve fashblack de hace algunos años atrás.

Flashback:
-Quiero morir, quiero morir, quiero morir, quiero morir...
Repetía una y otra vez debajo de esa fria ducha, mis lágrimas salian como un maremoto de mis ojos y sentia que el corazón se me iba a salir.
-Te odio, te odio, te odio.
Grité con desesperación, quería arrancarme el corazón y tirarselo en la cara. Quería morir por haber sido tan idiota, quería matarlo por haberme echo mierda los sentimientos. No iba a poder aguantar este dolor, no iba a poder con todo esto, iba a morir de desamor.
Caí en aquella ducha, apoye mi rostro en medio de mis rodillas y lloré como nunca en la vida lo habia echo. Me había roto el corazón, había jugado conmigo y me había echo sentir una mierda. Juro nunca más volver a enamorarme y menos a sufrir por amor.
Fin del flashback.

Me sentía igual o peor que aquel día, claro que en ese tiempo yo tenía solo 16 años. Ahora es distinto, o al menos eso pensaba.
Termine de ducharme y sali del baño, entre rapidamente al cuarto al notar que Rochi y Tomas ya habían llegado. Agarré mi pijama y me vesti, ni ganas tenia. Me mire al espejo y mi evidente cara de que algo habia pasado hacia que no quisiera salir de ahí. Obligada tuve que maquillarme un poco, y hacer como si todo estuviese perfecto, no quería que Tomas me viera mal. Decidi y me obligue a contener las lagrimas, tenia que ser fuerte al menos delante de mi hijo.

Sali del cuarto, camine tomando aire hasta el living y auto convenciendome que todo estaba bien.
-Mamá! -gritó Tomas y corrió a abrazarme-
-Hola mi amor -me hundi en su cuello, mis ojos se cristalizaron de una imprecionante manera-
-Te extrañe mucho hoy -aseguró dejando besos por todo mi rostro-
-Yo más bebe -le di un pequeño beso-
-¿Estas bien? -me preguntó al notar mi rostro-
-Sí -sonreí como pude y me levanté- y contame, ¿como te fue hoy? ¿que hiciste? -dije mientras caminabamos hasta el sofá-
-Hicimos muchas cosas, aprendi una canción muy bonita y también estoy aprendiendo las matematicas porque...
Y asi era como cada día me contaba absolutamente todo lo que hacía y aprendia en el colegio.
Me llenaba de felicidad y orgullo verlo hablar, reir, y saber que estaba completamente feliz. Hacía que me olvidara de todo al menos por algunos minutos.
-Y encima ya se viene mi cumple y voy a invitar a todos mis amigos -dijo emocionado-
-Claro que si mi amor -besé su frente- te amo hijo.
-Yo tambien Ma! -se subió en mis piernas y me abrazó-
Me encantaba que fuera tan unido a mí aunque cuando él queria era totalmente dependiente. Simplemente lo amaba, era mi felicidad.

Roció aparecio con la comida y rápidamente nos sentamos a cenar. Toda la atención la tuvo Tomas que no paraba de hablar, yo solo observaba cada movimiento de él y eso me hacia sonreir, él podia cambiar mi estado animico en un segundo. Era lo más importante que tenia en mi vida, daría todo por él pero por Peter también lo daría todo, también lo más importante y lo amaba con toda mi vida pero claro, en otro sentido de la palabra amor.
Tomas terminó de cenar y corrió hasta su cuarto. Al quedar solo las dos en la mesa, Roció no aparto la vista de mi mientras yo seguia comiendo y evitandola.
-Estas muy callada -habló la rubia-
-Estoy cansada -dije sin mirarla-
-¿Segura que solo es eso? -me cuestionó-
-Ajam.. -asentí-
-Pues, te voy a decir una vez más que sos muy mal actriz y que el papel de "no me pasa nada" no te sale -afirmó mi amiga, la mire y rapidamente mis ojos se llenaron de lágrimas- dale, Tomas está en su cuarto. Contame que te pasa -insistió y yo solo suspiré, me conocía tanto-
-Y... -tome airé y mis lagrimas cayeron por mis mejillas- creo se terminó.


Continuara... 

25 de noviembre de 2012

Capitulo Ciento Dieciséis.

'Volver a Respirar'
Capitulo 116.

-Yo... -miré hacia todos lados para tratar de inventar algo- vine a buscar unos papeles de Tomas y.. -y mi mirada se conectó con la suya, no podía mentirle así, él no se merece que le mienta- este.. -pasé mis manos por mi rostro y suspiré-
-¿Estas bien? -preguntó preocupado ante mi extraña reacción-
-Si -lo miré- solo que no quiero mentirte -dije apenada-
-¿Y porque me tendrias que mentir? -preguntó desconcertado-
-No quiero discutir por vos por esto -dije complicada-
-No te entiendo Lali -dijo serio- ¿podes hablar claro?
Tome aire, apreté mis labios y luego exhale.
-Vine a ver a Pablo -dije casi susurrando-
El rostro de Peter se transformo completamente, su bronca se hacia presente. No dijo nada, y esperó a que yo siguiera con mi explicación.
-Internaron a su vieja y me necesitaba, estaba mal y me dio tristeza verlo así.. yo... -y silencié-
Peter se alejó un poco de mí, tomo aire y se acercó a la ventana, dandome la espalda.
-Esta bien, putiame si queres, sé que pensas que soy una tonta pero..
-¿Porque mierda te importa tanto este pelotudo? -me interrumpió-
Giró para mirarme molesto, muy molesto.
Negué culpable, ni yo sabía porque le daba tanta importancia.
-No lo sé -susurré-
Paso su mano por su pelo y se acercó enojado, tomo mi muñeca y se acerco.
-Responde una cosa pero con toda la verdad posible ¿si? -asentí- ¿lo seguis amando?
Y mi corazón latía a mil por hora, mis nervios comenzaron a aparecer y mis ojos rapidamente se cristalizaron. Su pregunta me había echo pensar en aquella posibilidad pero no, no lo amaba.
Peter apretó un poco más mi muñeca exigiendo una respuesta.
-No -aseguré- te amo a vos.

Soltó mi muñeca y se volvió a alejar. Miro su celular y luego volvio la vista a mí.
-Te tenes que ir a laburar -aseguró con su voz seca-
Asenti y luego me acerqué.
-¿Vos porque estás acá? -le pregunté curiosa, me preocuapa el echo de que estuviera toda su familia en la clinica-
-Candela.. -respondio y luego suspiró- se sentia mal y la trajimos.
-¿Como está? -pregunté preocupada-
-Bien -y apartó su mirada de mi-
El silenció se hizo presente por algunos minutos. Peter estaba totalmente enojado conmigo, y no me hablaba solo por el echo de estar en una clinica.
-Me tengo que ir -hablo él y camino hasta las escaleras-
-Espera -hablé y el se volteó- ¿podemos charlar luego de que salga del laburo? -le pregunté nerviosa-
-Quizás.
Respondio cortante y bajó las escaleras casi corriendo. Contuve las lágrimas, y camine lentamente hasta llegar a la salida de la clinica.
Ahora si que la habia cagado tremendamente.

Cuenta Peter:

La bronca que tenía era aun mas grande luego de encontrarme acá a Lali. No podia creer como era tan ingenua y tan tonta  a la vez. No entiendo porque le interesa tanto su ex, no logro comprender porque carajo corré hasta él. Hasta llego a pensar que me quiere dar celos con él pero no creo que sea tan estupida, solo se ganaría una discucion gratuitamente como lo que paso ahora.
En estos momentos me siento algo decepcionado por su actitud, la confianza cada vez disminuye más y hasta creo que aun siente cosas por él. Ya es mucha la preocupación por su ex. Cosa que me saca muchisimo, me enfurecé, me pone como loco. Por lo mismo prefiero tragarme toda la bronca y cuando se me baje un poco el enojo, hablar con ella.

Candela se quedaría hasta mañana internada, así que tome mis cosas y me fui a casa. Necesitaba pensar, darme una ducha y relajarme un poco. Ya había sido suficiente por hoy.

Cuenta Lali:

La tarde fue dura, me la pase con mi cabeza en cualquier lado menos en el laburo. Ricardo trató de animarme un poco pero fue casi imposible. Odiaba estar enojada con Peter, y me aterraba la idea de que esta vez esta pelea sea distinta a las otras y termine mal. Yo había echo las cosas muy mal ultimamente y el único afectado habia sido él. Habia estado jugando con fuego y creó que me quemé.
Cerramos el local, tome mis cosas y sin ganas sali del local.

No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces.

Me sorprendió ver el auto de Peter justo ahí.
Camine hasta el auto y el me hizo una seña para que me subiera, abri la puerta y me senté en el copiloto.
Ninguno de los dos dijo algo, él solo manejo con la vista pegada al frente. A los pocos minutos llegamos a mi departamento, bajamos y subimos en silenció. Por suerte Roció y Tomas no estaban.

-Perdoname -inicié la charla. Solo quería que todo estuviera bien y haré lo posible para que fuera así-
-¿Como te sentirias vos si Eugenia me llama y me dice "te necesito" y corro hasta ella cada vez que me lo pide? -me preguntó con su voz ronca y seria-
Y senti una puntada directo al corazon. No lo había pensado de esa manera, nunca me habia puesto en su lugar.
-Creo que mal -respondi timida, él solo me miró insistente- hubieramos tenido una discución muy grande y hasta podria haber terminado con vos -admití-
-¿Eso es lo que debo hacer yo? -cuestionó-
-Dejame que te explique -me adelanté nerviosa y desesperada-
-¿Que me vas a explicar? entiendo perfecto que ese idiota te importa más que yo! -elevo su tono de voz-
-No es asi Pedro!
-Entonces explicame porque te preocupas tanto de él! -exigió-
-No sé.. me da lástima -aseguré-
-¿Después de todo lo que te hizo? -me cuestionó y yo solo lo miré- ¿sabes que? yo sabia que esto iba a pasar, que en algun momento ese pibe iba a traernos problemas! Yo sabia -aseguró molesto- pero nunca pense que vos ibas a ser tan ingenua y tan estupida de creerle todo -se levantó molesto- nunca pensé que vos le ibas a dar tanta cabida!
-Solo lo estoy apoyando Pedro! su vieja esta mal -exclamé molesta-
-¿Y ACASO NO TIENE A NADIE MAS QUE A VOS? -me gritó- ya estoy harto de ese pelotudo, ¿no entiende acaso que ya no sos la novia?
-Obvio que lo entiende pero yo soy la persona que mas lo conozco y..
-¿PORQUE MIERDA NO PODES OLVIDARTE DE EL? -me gritó sacado- porque esta claro que vos todavia sentis algo por el.
-NO SIENTO NADA POR ÉL! -le grité-
-Demostras lo contrario Mariana!
-Ay Pedro, decis cualquiera!! Yo acepto que hoy no debi ir, acepto que me equivoque y te pido perdon enserio... -lo miré con mis ojos cristalinos- no te quiero perder por esta estupidez, no quiero que te sintas pasado a llevar..
-¿Es que sabes que Mariana? hace mucho tiempo que tus actitudes me estan molestando, te comportas como una verdadera pendeja, orgullosa, y solo pensas en vos! PONETE EN MI LUGAR POR ALGUNA VEZ! -me gritó sacado-
-No es asi Pedro, Siempre pienso en los dos, siempre me preocupo por vos! -exclamé molesta-
-Yo no lo siento asi -aclaró-
-Perdoname entonces! -grite enojada-
-Estoy harto de todo esto -paso sus manos por su rostro- me tiene podrido todo -continuó-
-¿Y que queres hacer? -le pregunté molesta-
-Haría cualquier cosa para estar lejos de vos en estos momentos -dijo furioso-

Mis lágrimas no tardaron en aparecer, eso si que me había dolido. ¿En que momento fue que el se aburrió de mi?
-Hacelo entonces, termina conmigo y andate de una buena vez -le grité dolida-
-ODIO TU ORGULLO DE MIERDA! -me gritó-
-SOY ASI Y NO VOY A CAMBIAR -ahora yo le grité-
-Lo tengo mas que claro Mariana, nunca vas a dejar de ser tan inmadura.
-¿Sabes que? andate, SI ANDATEEEEE! -le grité- no quiero verte mas, no quiero escucharte mas, no quiero discutir mas!. Te podes ir a la mierda si queres, no me importa mas nada.. -dije dolida, rendida, agotada, no queria seguir con esto-
-Claro yo me voy y vos te vas a donde el pelotudo de tu ex ¿no? ¿eso queres hacer? -dijo enojado-
-¿Y SI LO HAGO QUE? -le grite-
-Sos una tarada -tomo su campera-
-SI QUERES VOS ANDATE CON LA PUTA DE TU EX!
-Yo no soy como vos -tomo sus llaves- yo no juego con las personas, no ando teniendole lastima a mis ex's, por algo son mis ex's no? tengo clarisimo ese concepto, cosa que vos no.
-Cállate y andate de una buena vez! -dije casi al punto de explotar-
-Me decepcionaste tanto Mariana -se me acercó-
-Andate ¿si? -lo mire fijamente a los ojos-
-No soy de las personas que sacan en cara todo pero espero que no se te olvide todo lo que hice por vos, todo el amor que te di, lo di todo por vos, me la jugue y creo que no me merezco este pago.

Se alejó con lágrimas en su rostro, camino hasta la puerta y se detuvo.
-No hablemos por unos dias ¿si? -volteó a verme-
Mis lagrimas salieron como una cascada, mis mejillas se mojaron completamente y él solo me miró. Asenti levemente y él salió del departamento.
Me sente en el sofá a llorar, rendida, derrota,

Nuestro amor se oxida, sin poder hacer nada el agua cae sobre nuestra relación haciendo mella en ese hierro que forjamos alrededor de nuestro corazón para que nadie pudiera hacernos daño, no tuvimos en cuenta el material con el que se construía queriamos que fuera duro, pero como todo, se rompe, se agrieta... Tanto que ya a penas se sostiene, acabará hundiéndose y mi corazón a su vez atravesado por ese hierro oxidado dejándome sin vida a tu ida, lo que construimos acabara con nosotros.

Continuara...