21 de septiembre de 2013

What About Us.

Capitulo Veintiocho.



Las risas en la comida fueron consecutivas, no había ni un segundo en que ella no bromeara con algo que yo había dicho o me contará algunas de sus anécdotas arriba del escenario. Era innegablemente chistosa, y eso la hacía ser más atractiva de lo que ya era.

Al terminar de comer, yo lavé los platos en señal de agradecimiento por acogerme en su departamento. Y cuando terminé, nos fuimos a la terraza para fumar unos cigarrillos.

La observé mientras el viento azotaba contra su rostro. Se amarró su cabello con una coleta y luego aspiro de su cigarro.

Me encantaba la idea de fumar junto a ella, no teníamos ni siquiera decirnos una palabra. Su compañía era suficiente.



-¿Qué? –me preguntó mientras sonreía-

-Nada –contesté-

-¿Entonces, porque me miras tanto? –preguntó-

Hundí mis hombros y negué.

-Supongo que me gusta observarte –contesté-

-¿Supones? –preguntó-

Asentí y aspire mi cigarro. Ella solo desvió su mirada hacía algún extremo de la ciudad.

Volví mi mirada a ella, y era tan distinta a las chicas que había conocido. Especialmente por su temperamento. No le importaba nada, no necesitaba a nadie y al parecer no le importaba lo que pasaba en las vidas de las demás personas.

-¿No me vas a preguntar el porqué de mi mala mañana? –le cuestioné-

Me miro asombrada.

-¿Debería? –preguntó-

-Creo.

-No me gusta involucrarme en los problemas de los demás –aseguró-

-¿Ni siquiera te intriga saber? –le pregunté-

-No, ¿Por qué debería intrigarme un asunto ajeno? –preguntó-

-Porque a todas las mujeres les gusta saber lo que pasa siempre –contesté-

-Bueno, te informó que yo no soy igual que todas las mujeres –afirmó- y no me interesa que serlo.


Reí y asentí con la cabeza al mismo tiempo. Esta chica era lo que justamente jamás había tenido en mi vida.

-De igual manera, me gustaría contarte –murmuré-

-¿A mí? –preguntó sorprendida-

-A vos.

Su sonrisa apareció y su desmaquillado rostro se iluminó.

-¿Estás seguro? –preguntó-

-Si

-Bueno, te escucho pero no me pidas que te de algún consejo porque soy malísima –aseguró-

Reí cortamente y negué.

-Solo escúchame –musité-

-Lo haré.



Cuenta Lali.



-Terminé con Natalia –aseguró-

Y mi corazón se paralizo por un segundo. ¿Cómo se suponía que debía reaccionar? ¿Tenía que abrazarlo y darle ánimos? ¿Tenía que decirle que iba a estar todo bien? ¿Por qué me estaba contando esto?

Levanté mis cejas en modo de asombro y musité un suave “oh”

-Sí, es sorprendente pero… no sé, estoy cansado y no me gusta como estábamos –me miró- algo andaba mal y… odio que sea tan densa, tan celosa, no me gusta tener que soportar cada quince minutos un estúpido planteo –aseguró- y no sé si me siento mal o bien por lo que hice –mordió su labio inferior- no sé si en un tiempo más vamos a volver o vamos a rehacer nuestras vidas, pero… es confuso esto y me tiene un poco distraído.

-¿Vos vivís con ella? –le pregunté-

-Sí.

Y mi asombro se hizo aún más grande. Pensaba que tenían una relación puertas afuera. Pero no, Vivian juntos, y eso lo hacía aún más complicado.

-Ella mañana se va por dos semanas de viaje y al menos voy a tener el tiempo de pensar que quiero hacer, si quiero estar ahí cuando vuelva o largarme antes de que lo haga –musitó-

-¿Tenes donde dormir hoy? –le pregunté-

-Sí, la casa de mamá –rio-

-Podes quedarte acá si queres –musité-

-¿Enserio? –preguntó sorprendido-

-Ajam –sonreí- tengo una habitación desocupada y..

-Quiero dormir con vos –interrumpió-

Reí y él también me imito.

-Como quieras –sonreí-



Y quizás él sentía algo más por mí. Quizás su término de relación con Natalia fue porque estaba confundido, o porque quería verme y era una maldita buena forma para escapar de su obsesiva novia.

Sentí la mirada de Peter sobre mí mientras mis ojos estaban pegados en el suelo. Desvié mi mirada hacía la suya y le sonreí.


-¿Aun vas a seguir hablando sobre tu termino? –le pregunté-

-No –suspiró- me irrita recordar el tema.

-Entonces, podemos planear algo para pasar la tarde ¿no? –me miró-

-¿Algo como qué?

Y su mirada se volvió intensa, sus cejas se movieron de arriba abajo en señal de que algo sucio se había pasado por su mente.

-No sé, algo –reí-

-¿Queres tener sexo desenfrenado toda la tarde-noche? –me preguntó riendo-

-Solo si me traes a Brad Pitt! –exclamé riendo-

-Bueno, no tenes a Brad pero tenes a Pitt –se acercó riendo-

-No, no! Todo o nada –me crucé de brazos-

-Soy todo tuyo eh –rio-

Reímos a carcajadas por algunos segundos. Él y su osado sentido del humor. 

Volvió a su silla y me miró.

-¿Qué otro plan se te ocurre? –me preguntó-

-¿Salir? –cuestioné-

-¿Estás de vacaciones ya? –le pregunté-

-Sí, dos semanas –sonreí-

-¿Y qué vas a hacer? –Me pregunto-

-Viajar, no sé, algo se me va a ocurrir!

-A vos te sobra la plata así que cualquier cosa esta a tu alcance –aseguró-

Reí.

-Me sobra belleza, dinero, fama! –Exclame riendo- pero de igual manera a veces siento que me falta algo –musité-

-¿Algo como qué? –preguntó-

-Guau! –Subió sus cejas- grábate esto que voy a decir porque tal vez nunca más lo volvas a escuchar salir de mi boca –musité riendo-

-¿Tan malo es? –preguntó-

-No, no es malo supongo pero siempre digo lo contrario –reí-

-¿Entonces?

-No sé –subí mis hombros y suspiré- tal vez me gustaría tener a alguien a mi lado, alguien que disfrutara todo esto conmigo, alguien que me mirara con ojos de amor, con esa estúpida mirada que te dirigen como si fueras la única persona en el mundo –aseguré-



Sus ojos se posaron en mí por largos e incomodos segundos. Sonreí nerviosa y luego mordí mi labio inferior, él me observó y luego estiro una de sus manos para acariciar uno de mis muslos.

-Ya vas a encontrar a alguien que valga la pena –me aconsejó-

-No lo creo, soy muy complicada y cuando se trata del amor… simplemente escapo.

-¿Y porque lo haces?

-Porque me da miedo, y porque no creo que alguien me pueda llegar a querer por lo que soy realmente y no por mi fama, mi dinero y esas cosas –rodeé mis ojos- y no estoy dispuesta a que me rompan el corazón.

-Pero vos podes elegir, tenes a miles de flacos detrás de ti y..

-No quiero a ni uno de esos –interrumpí- porque todos esos me buscan por lo que ven a través de la tele.

-¿Y cómo pensas encontrar a alguien si no arriesgas un poco? –me cuestionó-

-No sé, quizás estoy destinada a estar sola –apreté mis labios-


Peter rio y se levantó de su silla para caminar hasta mí, y sentarse a mi lado sobre la hamaca que yo estaba ocupando. Agarro mis manos y entrelazó nuestros dedos, se acercó un poco a mi rostro y me miró fijamente.

-Mientras podes disfrutarme a mí –susurró-

-No, vos tenes novia –sonreí-

-Ya no más –me recordó-

-Tampoco quiero ser tu novia –aseguré-

-Nadie dice que seamos novios –aseguró-

-¿Entonces?

-Simplemente que nos disfrutemos, el uno al otro –explicó- yo no quiero nada de tu fama ni dinero ni todas esas cosas, y vos no queres nada especifico de mi –asentí- podemos ser… en realidad, ni siquiera tenemos que ponerle un nombre a esto, podemos ser lo que nosotros queramos.

Sonreí.

-Me gusta la idea –miré su boca- me gusta disfrutarte… -levanté mi mirada a sus ojos- ¿y sabes que? –él negó y me acerqué a su boca- para que nada nos separe, que nada nos una.

Y mi boca choco contra la suya en un acto de aprobación a lo que él había dicho. Su boca era tan jodidamente dulce que me llevaba a la perdición apenas tenía contacto con la mía. Apretó sus manos alrededor de mi cintura y tiro de mí con fuerza, obligándome a caer encima de él y apretándome contra su cuerpo y era tan cálido que se sentía increíble.


 ¿Y que se suponía que era esto?, Nada. Así de fácil y sencillo, pero sin embargo siempre íbamos a estar conectados el uno al otro.


Continuara…

Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy... Laliter está comenzando.... espero que les guste!!!
@Chilelaliter
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20 de septiembre de 2013

What About Us.



Capitulo Veintisiete.

Mi celular vibro, una, dos y tres veces. No le tomamos atención y seguimos en lo nuestro.
Su mano bajo lentamente hasta mi muslo derecho e hizo que mi pierna se enredara en su cintura. Desvié mis labios de los suyos y él bajo con su boca hasta mi cuello, deje caer mi cabeza hacía atrás y Peter bajo con su boca hasta mis pechos.
Y realmente, de esto se trataba siempre cuando estábamos solos. Besarnos con pasión, sentirnos y tener sexo. Por un momento en mi cabeza paso la idea de abortar la situación, decirle que se vaya e ir a mi cita, pero sinceramente, no quería. No quería dejarlo ir. Quería tenerlo de cualquier forma, no me importaba si era solo sexo pero al menos lo tenía conmigo.

Mi mano se fue hasta su cuello y aleje de mis pechos, hice que me miraba y busque desesperadamente su boca. Volví a unir mis labios con los suyos, y definitivamente besarlo era estar en el cielo.
Metí mis manos por debajo de su camiseta y toque su espalda, el roce de mi piel con la suya hizo que me excitara aún más.
Él se alejó repentinamente de mi boca tan solo por unos centímetros, me miro a los ojos y susurró agitado.
-Tenemos que comer algo.
-Puedes comerme a mí.
Sus ojos se achinaron más de lo común y su sonrisa se expandió por su bonito rostro.
-Me estás tentando –murmuró-
-Soy dulce, creo que te quitare el hambre –dije con mi voz agitada-
Él negó mientras reía.
-Vos sos como un chocolate caliente, dulce y caliente a la vez –apoyo sus labios en los míos- y estoy loco por probarlo.
-¿Y qué esperas?
Y me comió la boca de tan solo un beso. Su lengua hizo ingreso bruscamente a la mía, y me encantaba la maldita forma en la que me besaba, en la que me tocaba, en la que me hacía sentir que la vida tenía sentido.
Levanté su remera hasta dejarla en sus hombros, el separo su boca de la mía solo para poder sacársela.

Jadeé en su oído cuando sentí sus manos en mi cintura, comenzó a levantar mi blusa lentamente y rozo su nariz con la mía, negando con la cabeza.
-Estás tan caliente –susurró-
-Solo cómeme.
Me quitó la blusa y de inmediato el sostén.
Su boca devoró mis pechos, y me estaba excitando aún más cuando succionaba bruscamente uno de ellos.
Enrede mis dedos en su cabello, era un bombardeo de sensaciones que con dificultad podría controlar. Comenzó a deslizarse hacia abajo, sin dejar de repartir pequeños besos por todas partes, hasta llegar a mi falda.
Las quito a la misma vez y luego volvió a boca. Dejo un piquito y se levantó un poco, arrodillándose en el sofá.
Busco dentro de su bolso, y sacó un preservativo. Volvió su vista a mí y me observó con deseó. Estaba desnuda en el sofá, entregada a él, solo para él y gimiendo para él. Debería estar soñando, no cualquiera tenía a Lali Esposito desnuda en el sofá y entregada a él.
Se sacó el resto de su ropa y antes de que se pusiera el condón. Me levanté y tome en mi mano su miembro.
Lo miré sonriendo con lujuria y lo masajeé. Esto era algo que realmente disfrutaba, Peter tenía unos increíbles jadeos y me encantaba que estuviera así de excitado por mí.
De repente me tomo de los brazos y me lanzó al sofá, se estiró encima de mi e introdujo su miembro completo en mi feminidad, haciendo que un grito ahogado se escapara de mis labios y me aferré a él aún más.
Y sin previo aviso salió y volvió a entrar y mis uñas se clavaron en su espalda como fiera, dejando rastro del increíble momento que me estaba haciendo pasar.

Repitió los movimientos, y grité, jadeé y gemí como una loca. Enrede mis piernas alrededor de su cadera, haciendo que me penetrara con más intensidad.
Buscó mis labios y me besó con fuerza, succionando mi labio inferior y tirando de él delicadamente, intentando calmar mis gritos.
Abracé con fuerza su cuello, el orgasmo estaba llegando, y me quería venir junto a él.
-Me voy –gritó entre jadeos-
Lo miré fijamente a los ojos.
-Me voy con vos –musité-
Él sonrió y apoyo su boca contra la mía, la besó delicadamente y ambos nos derrumbamos.

Lo abrasé con fuerza y enterré mi rostro en su cuello. Él rio suavemente y acarició mi cintura.
-Te necesitaba –susurró en mi oído-
Lo miré y llevé una mano hasta su mejilla. Lo acaricié suavemente.
-¿Tuviste una mala mañana? –le pregunté-
-Algo así –respondió mientras bufaba-
-Me alegra saber que te ayude en algo –sonreí-
-Me alegra saber que vos… vos no sos como las demás –susurró-
-¿Y eso es bueno?
-Para mí es buenísimo –acarició mi frente y luego me mejilla-
Sonreí y él besó lentamente mis labios.
Me abrazó por unos segundos hasta que salió de mí. Ambos nos reímos y nos levantamos. Tome mis cosas y me meti a mi cuarto.
-Podes usar el baño, es la primera puerta! –grité-

-
Cuenta Peter.

Salí del baño y encontré a Lali en la cocina, estaba cambiada y sin maquillaje. Se veía realmente bonita.
Camine hasta ella y miré que estaba haciendo.
-Estoy cocinando –se adelantó- ¿tenes hambre no? –me miró-
-Nos comimos antes el postro que la comida –reí-
-Somos muy insaciables –bromeó-
-¿Necesitas ayuda? –pregunté-
-No, ya está todo en el horno –me miró- ¿vos estás mejor? –me preguntó-
Suspiré y me tome el atrevimiento de observarla.
-Sí, gracias.
Ella sonrió y se acercó a mí, estaba a su misma altura ya que estaba sentado.
Tomo mi rostro entre sus manos y yo las puse en su cintura.
-Me gusta tenerte acá.
Musitó antes de besar suavemente mis labios. Increíblemente, ella era todo lo que necesitaba en este momento.

Y Lo que más me aterraba era que la idea me agradaba. ¿Cuándo había sucedido esto? ¿Cuándo habíamos llegado tan lejos? No lo averiguaría y tampoco quería hacerlo, me gustaba donde nos encontrábamos ahora y aunque intentase ser optimista, sabía que no duraría demasiado, sabía que la perdería porque simplemente Lali tenía otra vida muy distinta a la mía.

Continuara…

Espero que les guste. Un besoooo, y si puedo a la noche subo más.
@Chilelaliter

18 de septiembre de 2013

What About Us.

Maratón 5/5

Capitulo Veintiséis.



Cuenta Lali.



Estaba a punto de salir de casa cuando mi celular sonó. Contesté sin mirar quien era, estaba algo retrasada. Tenía una cita o algo parecido con un chico de la tele, mucha facha y muy deseable.

-Hola.

Su voz resonó a través de mi teléfono. Me sorprendí a reconocer de inmediato de quien se trataba. Era Peter.

-Peter –exclamé sorprendida-

-Si, soy yo –dijo un poco nervioso-

-¿Qué… que pasó? ¿Por qué me llamas? –le pregunté confundida-

-¿Estás ocupada? –preguntó-

-Ehh.. Estaba por salir a comer pero… ¿necesitas algo?

-Algo así –respondió-

-Decime.

-¿Nos podemos ver? –preguntó nervioso-

Me sorprendí de la manera en la que me lo pidió. Reí de inmediato, pensando que me estaba jodiendo.

-¿Cuándo? –pregunté-

-Ahora –contestó sin burlarse, ni nada parecido-

-¿Ahora? –cuestioné sorprendida-

-Pero si no podes, no importa porque..

-Si –lo interrumpí- si puedo –sonreí- pero… ¿te paso algo o qué onda?

-Luego hablamos, dame tu dirección, voy a tu casa –dijo rápido-



Le di mi dirección totalmente desentendida y luego cortó. Quede casi inmóvil y confundida por la repentina actitud de Peter. Algo le había pasado claramente y necesitaba escapar o estar con alguien.

Mordí mi labio inferior y sonreí por dentro al saber que él había pensado en mí en este momento y que en minutos más, nos íbamos a volver a ver.

Miré la hora y quedaba media hora para mí “cita”. No le tome importancia y simplemente lo deje pasar, no iba a ir.



El timbre sonó, el conserje me preguntó si conocía al hombre que estaba abajo, obviamente dije que sí y en minutos Peter ya estaba bajando del ascensor mientras yo lo esperaba en la puerta de mi departamento.

Cuando me vio, de inmediato me regalo una sonrisa y yo se la devolví. Se veía tan deseable, estaba muy bueno. Se acercó a mí y choco su cuerpo con la mío para besar mi mejilla.

-Hola –susurró-

-Hola –le sonreí- pasa..

Ambos entramos a mi departamento. Sus ojos miraron todo mi hogar.

-Siéntate –dije mientras señalaba el sofá-

Él se sentó y luego dejo su bolso en el suelo. Suspiró y yo me acerqué.

-¿Queres algo de tomar? –le ofrecí-

-No.

-Ok.. –Apreté mis labios y me senté a su lado- ¿Qué pasa? –le pregunté-

-Nada importante.

-No te creo –lo miré-

Su mirada se cruzó con la mía y casi exploto todo. Sentía que me iba a comer justo en ese instante por la forma en la que me miraba. Observé su lunar y luego volví a sus ojos. Sentí que su mano rozo la mía y mi cuerpo vibró.

-¿No vas a decir nada? –le pregunté-

Él negó.

-¿Entonces? –cuestioné-

-Nada –sonrió-

-Tonto –reí- ¿Por qué estás acá?

-¿No puedo estar acá?

-¿Por qué me llamaste? –Pregunté interesada-

-Porque quería verte –respondió-



Y sonreí tan estúpidamente como si con cada palabra me estuviera enamorando.

Su mano apretó la mía y miré su boca.

-Estás linda –habló-

-Vos también –mire sus ojos-

-¿Ibas a salir? –Preguntó y yo asentí- ¿A dónde ibas?

-Nada importante –reí-

-Estás muy arreglada, si era importante –aseguró-

-No mucho la verdad, era un almuerzo con un amigo o algo así –rodeé mis ojos- nada importante –repetí-

-¿Y te quedaste acá por mí? –Preguntó con cierto egocentrismo en su voz-

-No –reí- me quede porque… -desvié la mirada- no sé, pensé que me necesitabas y.. –lo miré-

-No sé si necesitaba justamente a vos pero… creo que me podes ayudar.

-¿A qué? –pregunté-

Él se acercó peligrosamente a mi boca. Su cuerpo se pegó al mío y su mano se puso en mi cintura.

-Hey –susurré-

-Hey –me imitó-

Reímos cortamente y su boca se acercó a mi cuello. Comenzó a besarlo suavemente mientras yo disfrutaba.

-¿A que queres que te ayude? –volví a preguntar-

Su boca subió lentamente hasta quedar en la comisura de mis labios. Me besó justo ahí y luego se alejó tan solo unos centímetros. Miro mis ojos fijamente y murmuró.

-A escapar de la realidad.



Y entonces mi sonrisa se expandió por mi rostro.

Se acercó a mi boca y la deseó. Yo deseé la de él y reímos por ese maldito jueguito que hacía que la temperatura subiera.

Él puso las manos en mi rostro y sus labios chocaron con los míos, me empezó a besar tan diferente a los otras veces que me hacía querer que no separa nunca sus labios de los míos. Al principio lo hizo con dulzura, me los rozaba más que los besaba. Sabía que lo hacía a propósito para provocarme pero eso me volvía loca. Era increíble como él me podía poner con tan solo una caricia.

Y no sabía lo que era esto, lo que éramos nosotros. No sabía que estaba sintiendo. Quizá no era amor, tal vez era esa pequeña necesidad de sentir algo diferente. Algo que marcara mi vida por un momento.



Continuara…


Ahí estan los dos que faltaban, anoche me quede sin internet. Estoy harta del servicio de esa compañia de mierda. Haber si el lunes me cambio. Por el momento espero que les guste, tal vez mas tarde suba otro pero no sé aun. Estoy enfiestada toda la semana porque Chile esta de fiesta jajajajja, asi que eso... las quiero, gracias por leer divinas, chau.
@Chilelaliter