'Volver a Respirar'
Capítulo 157.
Antes que se hicieran las diez de la noche, el citofono sonó. Al rato ambos
estaban tocando el timbre del departamento.
-Hola -los saludé a ambos y ellos entraron- ¿cómo estuvo el fin de semana?
-les pregunté-
-Buenísimo, hicimos miles de cosas! -exclamó Tomas-
-Que bien -sonreí-
- Papá me prometió llevarme con él a pasear a otro país -habló Tomas
mientras se sentaba en el sofá y prendía el televisor sin mayor importancia-
Y la sangre se detuvo en mis venas, la piel se me erizó y mis ojos se
quedaron intactos mirando a mi hijo. No podía ser cierto, no podía admitirlo.
-Ah, mira vos.. -dije tratando de ocultar mi tristeza- ¿y vos queres ir? -me
acerqué a él bajo la atenta mirada de Pablo-
-Si -despegó su vista del televisor y la posó en mí- vamos a ir a Londres,
vamos a comer mucho, jugar mucho, pasear mucho y encima que también vamos a ir
con Lu! -concluyo feliz-
"Con Lu".. eso se refería que iban a ir con la novia de Pablo.
Trague saliva y mi mirada se cruzó con la del padre de mi hijo.
-Te lo iba a decir -explico él algo nervioso-
Rápidamente miré a Tomas.
-Hijo -me senté a su lado- anda a darte una ducha ¿sí? -acaricié su cabello
y él hizo un puchero- mañana tenes que ir al cole, ya es tarde -besé su
mejilla-
Se levantó y abrazó a Pablo, se despidió y se fue corriendo hasta el baño.
Miré a Pablo, no de la mejor manera y él entendió que algo estaba mal en
esto, que algo me molestaba, o bueno, todo en realidad.
-Lali, yo te juro que te iba a decir que iba mi novia encima Tomas se lleva
bien con ella y..
-Eso lo último que me importa -lo interrumpí-
-¿Entonces...? -preguntó confundido-
-No estoy de acuerdo con lo del viaje -contesté seria-
Él suspiró y se acercó hasta el sofá que estaba en frente de mí. Se sentó y
me miró fijamente.
-¿Por qué? -cuestionó aun confundido-
-Porque no! -exclamé-
Encarnó una ceja sin entender mi actitud, apoyo sus codos en sus muslos,
empuño sus manos y apoyo su rostro sobre ellos.
-Explícate mejor..
-Son seis meses Pablo, SEIS MALDITOS MESES -eleve mis voz algo angustiada- ¿cómo
crees que voy a estar esos seis meses sin mi hijo? he vivido por 7 años con él
y lo máximo que nos hemos separado han sido 2 semanas! -hablé con un nudo en mi
garganta-
-Lali yo.. te entiendo pero.. entendeme a mí -le costaba hablar- es mi hijo,
lo voy a extrañar, y creo que también tengo el derecho de vivir con él por unos
meses.. -botó aire algo aturdido- yo te entiendo, te juro pero.. no seas egoísta,
y entendeme a mi ¿sí? -me pidió-
-No -dije segura- no me lo volvas a pedir porque simplemente no puedo -mis
ojos se cristalizaron- no puedo separarme de él Pablo!
-¿Y qué hay de mí? ¿yo si tengo que poder? -cuestionó igual de triste que
yo-
-Vos sos el que te vas, no yo! vos te tenes que adaptar a la situación -le
explique-
-No me voy porque quiero y lo sabes -aseguró- no puedo venir ni una puta vez
en los seis meses! ¿queres que me pasé seis meses sin ver a mi hijo? ¿queres
que cuando vuelva él ya ni me quiera? ¿queres que piense que lo abandone? -me
cuestionó-
-Si se lo explicamos, si lo llamas todos los días, si lo ves por cámara.. él
va a entender que no lo abandonaste.
-Es un nene Mariana! no va a entenderlo tan fácilmente -exclamó un poco
desesperado-
-¿Y si piensa que yo lo abandone? -le cuestioné con la misma angustia de
antes-
-Va a ser distinto, él sabe que se va de viaje, que al regreso vos vas a
estar esperándolo como siempre y van a volver a vivir juntos -respondió-
-Es lo mismo Pablo! -exclamé molesta-
-Ok.. -suspiró, apretó sus labios y me miró- ¿entonces no lo vas a autorizar
para sacarlo del país? -me preguntó con sus ojos nublados-
-No sé.. -baje mi vista-
-Vos has vivido toda su vida con él, por un minuto solo un minuto! ponete en
mi lugar y entendeme por favor -me pidió- solo pensalo ¿si? -mi mirada
subió-
-¿Para cuándo es el viaje? -pregunté susurrando-
-Dentro de un mes.
-Ay..! -exclamé mordiendo mi labio inferior-
-No seas egoísta por favor -me pidió- él también es mi hijo, lo amo con toda
mi vida, lo voy a cuidar más a que a todo, voy a hacerlo feliz cada día, son
solo unos meses Mariana -me rogó- yo sé que vas a poder estar sin él.
El silenció se apoderó de la sala por algunos minutos, no podía aceptarlo,
sé que era una egoísta y que él también tiene derecho pero.. simplemente no
podía.
-¿No pueden ser menos meses? -le pregunté esperanzada al menos-
-¿Cuantos? -preguntó-
-No sé, uno o dos..
-No -respondió- son muy pocos, se me haría imposible traerlo.
-Entonces no, seis meses no! -aseguré-
-Mariana! -me llamó rogándome-
-Yo sé que soy egoísta, lo sé pero no puedo Pablo, perdóname, sé que lo vas a
cuidar, confió en vos pero yo no puedo estar sin mi hijo por tanto tiempo! -le
expliqué- y hasta me doy bronca por eso, sé que te mereces pasar tiempo con tu
hijo pero.. -suspiré y deje de hablar, estaba confundida-
-Te entiendo Mariana pero.. -silenció y buscó alguna manera de solucionar
esto- quizá si Luciana lo trae... eso puede ser ¿no? -dijo casi feliz por haber
encontrado una solución en su cabeza- ella va a regresar a los tres o cuatro
meses, y ahí puede venirse con ella... ¿que te parece? -me preguntó emocionado-
¿Dejarlo en manos de una desconocida? claramente no!.
-No la conozco, no me da confianza.
-Yo si la conozco, y muy bien, es una buena mina, de verdad -insistió- Lu
quiere mucho a Tomas, y Tomas a ella -explicó- se llevan muy bien.
-No sé..
-Lali por favor, nunca había querido tanto viajar con alguien -confesó-
-¿Cuánto tiempo llevas con ella?
-Ocho meses, y es lo más buena que puede existir -aseguró enamorado-
Y bueno, la primera y única que vez que la vi, se veía muy buena onda, muy
tierna, y esas cosas. Pero no me podía confiar de su apariencia, aunque bueno,
Pablo estaba enamorado y por lo visto, Tomas la quería mucho.
-Dale La... -insistió-
-Voy.. -suspiré- voy a pensarlo ¿sí? -él asintió- esta semana te digo.
-Está bien, pensalo y háblalo con él también -agregó y yo asentí- boee.. me
voy -se levantó y yo lo imité- gracias por escucharme y..
-Anda Pablo -lo interrumpí, no quería seguir con este tema-
-Chau -se acercó y choco su mejilla con la mía, un segundo después sus
brazos me enredaron en un abrazo- y confía en mi por favor -susurró en mi oído-
-Sí..
Se separó de mí y camino hasta la puerta, la abrió y salió sin voltear.
-Yo quiero ir ¿sabes? -escuché su voz justo después de que Pablo cerrara la
puerta-
Volteé hasta el pasillo y ahí estaba él parado, aun con la misma ropa. Lo
miré por algunos segundos sin saber que decirle.
-¿Qué haces escuchando las charlas de tus padres? -le pregunté en forma de
reto, cambiando de tema-
-Yo sabía que ibas a hablarle sobre el viaje y quería escucharlo.. lo siento
Ma -dijo tímidamente-
-Está bien.. -suspiré- tenes que ir a ducharte -el asintió-
-Yo quiero ir -repitió- y me gustaría mucho que me dejaras ir con Papá y Lu.
Y desapareció por el pasillo hasta ahora si, el baño.
Saque mi celular del bolsillo y le mandé un mensaje a mi amiga.
'¿Mañana almorzamos juntas? necesito de vos amiga'
Y al instante recibí la respuesta.
'Obvio que sí.. ¿estás bien?'
Linda, siempre estaba cuando la necesitaba.
'Si, tranqui.. mañana hablamos'
No dudé y marque el número de Peter.
-Hola preciosa -contestó-
-Hola -sonreí inevitablemente-
-¿Ya me extrañas? -preguntó- porque yo sí.
Reí, siempre tan tierno.
-Yo también -mordí mi labio inferior-
-Sos tierna ¿lo sabes no?
-Si -volví a reír- y te quiero ver luego -dije como nena-
-¿Cuando?
-Cuando vos podas -respondí-
-Mañana almorcemos juntos -me propuso-
-¿Justo mañana me decís? ya quede con Ro! -protesté-
-Amm.. entonces.. ¿el martes? -me preguntó tierno-
-Quiero verte antes -exclamé-
-Y yo quiero verte ya -aseguró-
-Entonces veni -dije sonriendo-
-Voy, enserio eh -me advirtió-
-No -reí- mañana si queres podes venir cuando salgas del laburo -le propusé-
-Me encantaría -sentí su sonrisa-
-Entonces te espero.
-Como a las 8 o 9 estaré por ahí.. -me informó-
-Bueno -suspiré- hoy hable con Pablo sobre el viaje.
-Uh cierto, ¿y que te dijo? ¿qué pasó? -preguntó interesado-
-Ay no sé!.. no quiero hablar de ese tema ahora ¿sí? mañana mejor.
-Boee.. pero ¿vos estas bien?
-Algo.. pero está bien, tengo que pensarlo aun -aseguré-
-Tranquila, vas a tomar la mejor decisión -aseguró-
-Lindo -sonreí-
-Vos más.
-Si sé -reímos- boee.. me voy a ver a Tomas, buenas noches.
-Dulces sueños mi morochita -susurró-
-Chau -corté-
Apreté el celular con mi mano, lo quería ahora ya, conmigo.
Continuara...
29 de abril de 2013
27 de abril de 2013
Capitulo Ciento Cincuenta y Seis.
'Volver a Respirar'
Capitulo 156.
Domingo, cinco de la tarde y Lali se subia a mi auto. Se veía aun más linda que las otras veces, natural, sin exageración de nada.
Pusé un poco de música y comence a conducir hasta a algun lugar de la ciudad, sin rumbo alguno.
-¿Podemos caminar? -preguntó ella luego de haber estado más de veinte minutos en el auto-
-¿A donde? -le pregunté desentendido-
-Me da igual -suspiró- pero caminemos ¿si?
Asentí.
Busqué un estacionamiento cerca de donde estabamos, y lo dejé ahí. Bajamos del auto en silenció, a pesar de que esto aun era algo incomodo y los nervios de ambos se notaban al extremo, a Lali la veía algo rara.
-¿Te pasa algo? -le pregunté mientras saliamos del estacionamiento-
-No -respondió sin mirarme-
-¿Segura? -insistí-
-Segura -dijo fría-
¿Desde cuando se había puesto tan fría y reservada? sabía que algo le pasaba. No segui insistiendo y seguimos caminando sin un rumbo fijo.
Llegamos hasta una especie de shopping, pero más chiquito.
-¿Queres tomar algo? -le ofrecí-
-Un helado estaría bien -respondió algo descuidada-
Le sonreí pero no recibi respuesta de su parte, eso me confirmo que algo estaba mal. Entramos a una de las heladerías que se encontraban allí, nos sentamos en una mesa lejana y pedimos.
-¿Me vas a decir que te pasa? -le pregunté pero ella no me respondió- Mariana -la llamé y me miró como si antes no me hubiera escuchado- ¿que carajo te pasa? -volví a cuestionarle-
-Nada.. -dijo con un tono de voz algo débil-
-No me vengas con ese cuento, tu cara lo dice todo.. -aseguré-
Suspiró, pasó sus manos por su rostro y me miró.
-Tengo bronca -habló-
-¿Porque? -pregunté preocupado-
-Pablo se va por todo el próximo semestre a Inglaterra y piensa llevarse a Tomas -dijo con su voz un poco quebrada-
Sus ojos rápidamente se les cristalizaron, no dudé y me acerqué a ella para abrazarla.
-Y lo peor que Tomas quiere ir! ya lo convenció! -afirmó triste-
Acaricié su cabello y besé su mejilla.
-Tranquila -tome su mano y corrí mi silla a su lado-
-No puedo, me da pena, yo no puedo estar por tanto tiempo alejada de mi hijo -exclamó mientras botaba algunas lágrimas-
-¿Vos decis que lo hace para joderte? -le pregunté desentendido, no sabía como estaba las cosas con él-
-No -se secó un poco sus mejillas- lo hace porque quiere llevarlo a conocer, quiere cuidarlo, quiere pasar tiempo con él y... -sus ojos nuevamente se cristalizaron- y tiene todo el derecho, lo sé pero no puedo dejarlo ir!
-¿Como te llevas con él ahora? -le pregunté interesado-
-Bien, muy bien -aseguró- Pablo cambió mucho su actitud, es diferente ahora.. -tomo airé- es un buen padre y entiendo que quiera darle muchas cosas a su hijo, pero si Tomas se va con él por seis meses, me voy a morir sin él! -exclamó- sé que soy egoista y que él es su papá y que si yo estuviera en su lugar igual me gustaría viajar con mi hijo pero... -suspiró- no sé, no puedo -boto unas cuantas lágrimas de sus ojos-
-Te entiendo -apreté sus manos- pero tanto vos como él tienen el mismo derecho sobre Tomas -le expliqué- y estas cosas tarde o temprano iban a empezar a pasar..
Asintió y sus lágrimas volvieron a salir. La abrasé, su cabeza se apoyo en mi pecho mientras sollozaba, acaricié toda su espalda y me detuve en su cintura, besé su frente reiteradas veces por varios minutos hasta que los helados llegaron.
La mesera miró algo incomoda la situación y rápidamente se fue.
-No sé si voy a poder dejarlo ir -dijo separandosé de mi-
-Tenes que charlar con Tomas, y luego tomar una decisión -le aconsejé y ella asintió apenada- no me gusta verte asi -agarré su rostro con mis manos- menos ahora que estamos asi de bien -choque mi frente con la suya-
-Sorry, pero me da pena -hizo un puchero-
-No tenes que estar asi -le di un pico a su puchero y ella sonrió- viste, asi sonriendo tenes que estar siempre.
-Lindo -rozamos nuestras narices-
-No te compliques tanto ¿si? es dificil pero es lo que hay, vas a tener que acostumbrarte.
-Si, lo sé -suspiró-
-Linda, te quiero -roce mis labios con los suyos-
-Yo también -me besó por unos pequeños segundos-
-Los helados se van a derretir -dijo mientras tomaba su copa-
Reí, acaricié su cintura y dejé un besó en su mejilla para luego acercarme a mi copa de helado.
-Próxima vez no te aguanto que no me contes lo que te pasa eh -le advertí-
-No quiero hartarte de mis problemas -aseguró-
-No pasa nada La.. -sonreí- vos sabes que podes contar conmigo para lo que sea.
Ella sonrió y comió un poco de su helado.
-Tomas va a estar feliz cuando se de cuenta que volvi a tu vida -aseguré con cierto ego-
Lali rió.
-Obviamente si -sonrió- te re quiere -aseguró-
-Y yo a él también.. pero no más que a vos eh -movi mis cejas-
Lali sonrió y se concentro en su helado.
-Para mi tenes que hablarlo con Pablo igual.. es un viaje muy largo, quizá puede llevarselo uno o dos meses pero no seis.. -acoté, volviendo al tema inicial-
-Ni un mes quiero -dijo triste- me pone mal de solo pensarlo!
-No seas exagerada -reí-
-No se trata de eso -me miró- es que.. no sé, no puedo dejarlo solo, me da miedo, sé que Pablo lo va a cuidar más que a su vida pero no es lo mismo a que si yo fuera con él!
-¿Y que pensas hacer? ¿ir con ellos? -le pregunté celoso-
-No -rió- solo te estoy tratando de explicar lo que siento!
-Boeee.. sorry, pero me moria si me pensabas irte con ellos eh -le advertí-
-No jamás! -pusó su mano en mi muslo y lo acarició- y menos ahora -me miro fijamente- que volviste a mi -sonrió-
-¿Con eso me tengo que tranquilizar? -le pregunté sonriendo-
-Si -se acercó a mi boca- desde ahora no te suelto más lunarcito -susurró tierna-
Sonreí y ella estirando sus labios, acortó la poca distancia que nos quedaba, y apretó sus labios contra los míos, mientras aferraba mi pelo entre sus dedos y me apretaba mi muslo con su mano.
-Delicioso -se saboreó los labios luego de besarme-
-Vos más -pasé mi brazo por su cintura y la apreté a mi-
Deje un piquito en sus labios y nos seguimos terminando nuestro helado.
Entrelacé sus dedos junto a los mios, y aprete su mano fuertemente mientras caminabamos por las calles de Buenos Aires. La tarde estaba tranquila, y con su compañía se mezclaba perfecto para concluir el fin de semana.
Cuenta Lali.
El día estaba raro, había partido mal al hablar por la mañan con Pablo y que él me planteara la idea de llevarse a Tomas con él a Inglaterra, me queria morir, sin mi hijo no era nada. Quizá era un egoísmo complemento de mi parte pero me era imposible despegarme más de una semana de mi bebe, no sé como iba a poder sobre llevar esto.
Y por otro lado, estaba la tranquilidad que me regalaba Peter, con tan solo un gesto hacía que me olvidara por un minuto de las cosas, y me planteara la idea de que quizá estaba exagerando mucho. Peter era mi cable a tierra sin dudas.
-Te diria que pasaras pero ya esta por llegar Tomas y...
-Entiendo -me interrumpió- y no te preocupes, otro dia te visito ¿si? -asentí sonriente- mandale saludos a Tomas y.. no te pongas triste ¿si? -acarició mi mejilla- todo va a estar bien -asentí- te quiero.
-Yo también te quiero -lo abrasé- y lo pasé muy bien hoy -sonreí- gracias por todo.
-Shhh -se acercó a mi boca- solo quiero verte feliz -susurró en mi oído-
-Ya lo soy, con vos soy feliz -agarre sus manos y las uní-
Lo besé como si se fuesé a acabar el mundo, un beso largo y duradero, mezclado de sentimientos y sobrecargado de amor.
Continuara...
Capitulo 156.
Domingo, cinco de la tarde y Lali se subia a mi auto. Se veía aun más linda que las otras veces, natural, sin exageración de nada.
Pusé un poco de música y comence a conducir hasta a algun lugar de la ciudad, sin rumbo alguno.
-¿Podemos caminar? -preguntó ella luego de haber estado más de veinte minutos en el auto-
-¿A donde? -le pregunté desentendido-
-Me da igual -suspiró- pero caminemos ¿si?
Asentí.
Busqué un estacionamiento cerca de donde estabamos, y lo dejé ahí. Bajamos del auto en silenció, a pesar de que esto aun era algo incomodo y los nervios de ambos se notaban al extremo, a Lali la veía algo rara.
-¿Te pasa algo? -le pregunté mientras saliamos del estacionamiento-
-No -respondió sin mirarme-
-¿Segura? -insistí-
-Segura -dijo fría-
¿Desde cuando se había puesto tan fría y reservada? sabía que algo le pasaba. No segui insistiendo y seguimos caminando sin un rumbo fijo.
Llegamos hasta una especie de shopping, pero más chiquito.
-¿Queres tomar algo? -le ofrecí-
-Un helado estaría bien -respondió algo descuidada-
Le sonreí pero no recibi respuesta de su parte, eso me confirmo que algo estaba mal. Entramos a una de las heladerías que se encontraban allí, nos sentamos en una mesa lejana y pedimos.
-¿Me vas a decir que te pasa? -le pregunté pero ella no me respondió- Mariana -la llamé y me miró como si antes no me hubiera escuchado- ¿que carajo te pasa? -volví a cuestionarle-
-Nada.. -dijo con un tono de voz algo débil-
-No me vengas con ese cuento, tu cara lo dice todo.. -aseguré-
Suspiró, pasó sus manos por su rostro y me miró.
-Tengo bronca -habló-
-¿Porque? -pregunté preocupado-
-Pablo se va por todo el próximo semestre a Inglaterra y piensa llevarse a Tomas -dijo con su voz un poco quebrada-
Sus ojos rápidamente se les cristalizaron, no dudé y me acerqué a ella para abrazarla.
-Y lo peor que Tomas quiere ir! ya lo convenció! -afirmó triste-
Acaricié su cabello y besé su mejilla.
-Tranquila -tome su mano y corrí mi silla a su lado-
-No puedo, me da pena, yo no puedo estar por tanto tiempo alejada de mi hijo -exclamó mientras botaba algunas lágrimas-
-¿Vos decis que lo hace para joderte? -le pregunté desentendido, no sabía como estaba las cosas con él-
-No -se secó un poco sus mejillas- lo hace porque quiere llevarlo a conocer, quiere cuidarlo, quiere pasar tiempo con él y... -sus ojos nuevamente se cristalizaron- y tiene todo el derecho, lo sé pero no puedo dejarlo ir!
-¿Como te llevas con él ahora? -le pregunté interesado-
-Bien, muy bien -aseguró- Pablo cambió mucho su actitud, es diferente ahora.. -tomo airé- es un buen padre y entiendo que quiera darle muchas cosas a su hijo, pero si Tomas se va con él por seis meses, me voy a morir sin él! -exclamó- sé que soy egoista y que él es su papá y que si yo estuviera en su lugar igual me gustaría viajar con mi hijo pero... -suspiró- no sé, no puedo -boto unas cuantas lágrimas de sus ojos-
-Te entiendo -apreté sus manos- pero tanto vos como él tienen el mismo derecho sobre Tomas -le expliqué- y estas cosas tarde o temprano iban a empezar a pasar..
Asintió y sus lágrimas volvieron a salir. La abrasé, su cabeza se apoyo en mi pecho mientras sollozaba, acaricié toda su espalda y me detuve en su cintura, besé su frente reiteradas veces por varios minutos hasta que los helados llegaron.
La mesera miró algo incomoda la situación y rápidamente se fue.
-No sé si voy a poder dejarlo ir -dijo separandosé de mi-
-Tenes que charlar con Tomas, y luego tomar una decisión -le aconsejé y ella asintió apenada- no me gusta verte asi -agarré su rostro con mis manos- menos ahora que estamos asi de bien -choque mi frente con la suya-
-Sorry, pero me da pena -hizo un puchero-
-No tenes que estar asi -le di un pico a su puchero y ella sonrió- viste, asi sonriendo tenes que estar siempre.
-Lindo -rozamos nuestras narices-
-No te compliques tanto ¿si? es dificil pero es lo que hay, vas a tener que acostumbrarte.
-Si, lo sé -suspiró-
-Linda, te quiero -roce mis labios con los suyos-
-Yo también -me besó por unos pequeños segundos-
-Los helados se van a derretir -dijo mientras tomaba su copa-
Reí, acaricié su cintura y dejé un besó en su mejilla para luego acercarme a mi copa de helado.
-Próxima vez no te aguanto que no me contes lo que te pasa eh -le advertí-
-No quiero hartarte de mis problemas -aseguró-
-No pasa nada La.. -sonreí- vos sabes que podes contar conmigo para lo que sea.
Ella sonrió y comió un poco de su helado.
-Tomas va a estar feliz cuando se de cuenta que volvi a tu vida -aseguré con cierto ego-
Lali rió.
-Obviamente si -sonrió- te re quiere -aseguró-
-Y yo a él también.. pero no más que a vos eh -movi mis cejas-
Lali sonrió y se concentro en su helado.
-Para mi tenes que hablarlo con Pablo igual.. es un viaje muy largo, quizá puede llevarselo uno o dos meses pero no seis.. -acoté, volviendo al tema inicial-
-Ni un mes quiero -dijo triste- me pone mal de solo pensarlo!
-No seas exagerada -reí-
-No se trata de eso -me miró- es que.. no sé, no puedo dejarlo solo, me da miedo, sé que Pablo lo va a cuidar más que a su vida pero no es lo mismo a que si yo fuera con él!
-¿Y que pensas hacer? ¿ir con ellos? -le pregunté celoso-
-No -rió- solo te estoy tratando de explicar lo que siento!
-Boeee.. sorry, pero me moria si me pensabas irte con ellos eh -le advertí-
-No jamás! -pusó su mano en mi muslo y lo acarició- y menos ahora -me miro fijamente- que volviste a mi -sonrió-
-¿Con eso me tengo que tranquilizar? -le pregunté sonriendo-
-Si -se acercó a mi boca- desde ahora no te suelto más lunarcito -susurró tierna-
Sonreí y ella estirando sus labios, acortó la poca distancia que nos quedaba, y apretó sus labios contra los míos, mientras aferraba mi pelo entre sus dedos y me apretaba mi muslo con su mano.
-Delicioso -se saboreó los labios luego de besarme-
-Vos más -pasé mi brazo por su cintura y la apreté a mi-
Deje un piquito en sus labios y nos seguimos terminando nuestro helado.
Entrelacé sus dedos junto a los mios, y aprete su mano fuertemente mientras caminabamos por las calles de Buenos Aires. La tarde estaba tranquila, y con su compañía se mezclaba perfecto para concluir el fin de semana.
Cuenta Lali.
El día estaba raro, había partido mal al hablar por la mañan con Pablo y que él me planteara la idea de llevarse a Tomas con él a Inglaterra, me queria morir, sin mi hijo no era nada. Quizá era un egoísmo complemento de mi parte pero me era imposible despegarme más de una semana de mi bebe, no sé como iba a poder sobre llevar esto.
Y por otro lado, estaba la tranquilidad que me regalaba Peter, con tan solo un gesto hacía que me olvidara por un minuto de las cosas, y me planteara la idea de que quizá estaba exagerando mucho. Peter era mi cable a tierra sin dudas.
-Te diria que pasaras pero ya esta por llegar Tomas y...
-Entiendo -me interrumpió- y no te preocupes, otro dia te visito ¿si? -asentí sonriente- mandale saludos a Tomas y.. no te pongas triste ¿si? -acarició mi mejilla- todo va a estar bien -asentí- te quiero.
-Yo también te quiero -lo abrasé- y lo pasé muy bien hoy -sonreí- gracias por todo.
-Shhh -se acercó a mi boca- solo quiero verte feliz -susurró en mi oído-
-Ya lo soy, con vos soy feliz -agarre sus manos y las uní-
Lo besé como si se fuesé a acabar el mundo, un beso largo y duradero, mezclado de sentimientos y sobrecargado de amor.
Continuara...
25 de abril de 2013
Capitulo Ciento Cincuenta y Cinco.
'Volver a Respirar'
Capitulo 155.
Asentí, si algo quería esta noche era tener que hablar con ella pero también creía que iba a ser necesario, la última vez que hablamos las cosas no terminaron bien y quizá ella este llena de dudas en este momento.
Nos apartamos un poco bajo la atenta mirada de Candela y las amigas de Sara. Me sentí incomodo, casi como si estuviera en una conferencia de prensa.
-¿Vamos a otro lado mejor? -le pregunté incomodo-
Ella miró a su alrededor y asintió. Había entendido muy bien.
Caminamos hasta la casa, pero antes de desaparecer de la vista de todos, busque a Lali para dedicarle una sonrisa, la cual no acepto muy satisfecha.
A travesamos la sala y salimos de la casa para quedar afuera de la puerta princial, en el ante jardin.
-Sorry, mis amigas no se controlan mucho.. ya sabes -dijo nerviosa-
Asentí y la miré fijamente, esperando a que comenzara a hablar.
Al parecer no captó, me senté en un escalón y nuevamente el silenció se hizo presente, ella estaba nerviosa, jugaba con el vaso que tenía sobre sus manos y trataba de no cruzar su mirada con la mía.
-Y.. ¿de que querías hablar? -le pregunté con un tono bastante amable-
Su mirada se posó en mí por extensos segundos, era como si quisiera decirme muchas cosas pero nada le salía.
-Esto es.. raro -habló algo nerviosa- hace una semana estabamos juntos, riendonos... -casi susurró- y ahora.. -silenció por algunos segundos y luego botó el aire que acumalaba su boca- ahora estamos acá, distanciados... -mordió suavemente su labio inferior-
-No.. no se que decirte -dije sincero- la verdad es que.. no quisé que esto pasara así, pero a veces las cosas inevitablemente pasan.. ¿me entendes? -fruncí el ceño-
-Entiendo.. -suspiró- y esta bien, creo que fuiste sincero conmigo -suspiró- al menos eso era lo que esperaba de vos.
-Y yo de vos -aclaré-
-Soy sincera, siempre lo fui -aseguró-
-No tengo dudas de eso pero.. quiero saber lo que te pasa ahora, lo que tenes en mente, lo que verdaderamente me queres decir -traté de darle una mano para que hablara de una vez-
-Te extraño -murmurró-
Y su vista rápidamente bajó hasta su vaso.
-Yo...
Traté de hablar pero no sabía que decirle, no tenía idea en como decirle que yo ya estaba listo para pasar a una nueva historia.
-No hace falta que digas algo -me miró, sus ojos estaban un poco cristalizados- prefiero que no me mientas -asentí- yo soy la boluda que sigue mal, vos no tenes la culpa -aseguró-
-Nadie tiene la culpa.. y no penses que no te extraño -aclaré- recuerdo muy bien que prometimos ser amigos pasara lo que pasara, viviamos el presente y lo nuestro era algo asi como una relación abierta... ¿o me equivoco? -le pregunté-
-No, no te equivocas -sonrió casi obligada- ambos lo decidimos así y.. yo estaba conforme, me sentía feliz con vos, así.. casi como amigos con derechos -agregó- pero... estos días que no te he visto, me di cuenta que perdi, y que ese jueguito que teniamos, me enamoró.. -aseguró-
Entonces un par de lágrimas recorrieron sus mejillas, rápidamente se las secó.
-Soy una estupida, yo sabía que si me enamoraba esto no iba a resultar, sabía que vos no estabas totalmente entregado, lo notaba pero igual segui con vos, quería enamorarte, quería que aprendieras que no tan solo podia ser tu novia o algo parecido, si no que también podia ser tu amiga, tu compañera de vida... -gruñó- me da tanta bronca haber seguido con esto, yo sabía que no iba a lograrlo pero tenía la esperanza... no sé, veía que vos estabas feliz conmigo, satisfecho pero de un día al otro todo cambió.. no sé que mierda pasó en vos, y te fuiste, así tan diferente a como te encontré.. -suspiró- y no, no te estoy culpando, simplemente me estoy sincerando porque ya no podía más.. -sus ojos se nublaron- tu maldita ausencia me afecto, y no sabes como duele saber que vos estas bien.
-Yo si fui feliz con vos Sara -le aclaré- la pasé bien con vos, me diste seguridad, y me enseñaste muchisimo también -me levanté- pero... no sé.. -suspiré- algo volvió a mi vida, algo que me pertenecia y necesitaba, algo que debía cuidar.. -apreté mis labios por algunos segundos- y traté de cortar por lo sano.
Sus ojos siguieron botando algunas lágrimas que ella rápidamente secaba, su mirada estaba fija en sus pies, no quería verla así.
Me acerqué un poco a ella y acaricié su mejilla.
-No quiero verte así -su mirada se cruzó con la mía-
-Lo siento -susurró- y no penses que te quiero dar lástima para que volvas conmigo, no! -aclaró- vos sabes como soy, odio victimizarme pero necesitaba decirte esto, necesitaba no sé.. hablarte, estar a solas con vos.. -tomo airé- es extraño no verte en una semana después de que te vi por tanto tiempo seguido ¿sabes? -asentí- es.. raro, pero me tendre que acostumbrar, de a poco.
-Para mi tampoco va a ser fácil, no me gustaria incomodarte con algo alguna vez o que nos alejaramos.. -aseguré- yo te quiero muchisimo pero...
-Como amiga -suspiró- me lo imaginaba -rodó los ojos- es el miedo que siempre tuve, a que solo me vieras como eso -explicó-
-No siempre te vi así -aseguré-
-No importa, ahora da igual -secó sus últimas lágrimas sobre su mejilla- aunque no lo creas, te entiendo y... aunque tenga la cabeza echa mierda de tanto pensar, sé que esto va a ser lo mejor para los dos -asentí-
-Si no era ahora, iba a ser en unos cuantos meses o quizás dias.. no lo sé, pero iba a pasar, creo -acoté-
-Esta bien, vos.. tenes que seguir a tu corazón, no a la razón.
-De todos modos, tenes que saber que si hubieron muchas cosas lindas que pasamos, muchos recuerdos, risas.. mucho de todo -sonreí sincero- y que lo que más quiero es que vos, estes bien, y que seas feliz -aseguré- aparte de seguir llevandonos bien.
-Voy a ser feliz -aseguró- y vamos a llevarnos bien... dentro de un tiempo, claro. -aclaró- ahora necesito aclarar mis ideas, acostumbrarme a esto y.. tratar de enfocarme en lo mió.
Sonreí y ella también lo hizo, aunque le costó.
-Lo único que necesito saber es.. -me miró algo nerviosa- si tenes algo con tu ex.
Y era obvio que esa pregunta iba a venir.
-No.. -tosí un poco- aun no -aclaré-
Ella asintió y desvió su mirada.
-Sé que es incomodo pero..
-Esta bien -me interrumpió- yo solo queria saberlo, de igual modo en algun momento me iba a enterar.
-Sara.. -la llamé y ella me miró fijamente- yo a vos te quiero pero a ella.. -suspiré- a ella la amo, y me la quiero jugar por ella, sé que esto es de verdad -aseguré-
-Esta bien -tomo airé- esta perfecto que te jugues por lo que queres pero solo te voy a pedir que me respetes, por lo menos un tiempo -me pidió-
-Lo estoy haciendo -aseguré-
-Bien..
Bajó su vista y yo me acerqué para abrazarla, botó algunas lágrimas pero luego se las secó y se separó de mi.
-Yo voy a.. volver.. -señalo la puerta-
-Anda.
Camino hasta la puerta y entro rápidamente. Suspiré casi sacandome un peso de encima, saque el celular y le mande un mensaje a Lali.
'Estoy en el ante jardin, ¿venis un poquito?'
Quería explicarle que había echo con Sara, pero más que todo eso, quería verla, abrazarla, besarla..
No pasaron muchos minutos hasta que senti su voz.
-¿Que haces acá? -me preguntó dudosa-
Volteé y sonreí, me acerqué a ella y la abrasé fuertemente, ella de inmediato me siguió.
-¿Estas bien? -me preguntó extrañada mientras mis brazos la envolvian-
-Ahora si -besé su mejilla-
-¿Ahora? -me preguntó sin entender-
-Ahora que te siento, si -expliqué-
-Ah! -sonrió y nos separamos un poco-
Pero no quisé despegarme de ella y casi por inercia, uni mis labios con los de ella.
Lali me siguió sin protestar pero lo cortó segundos después.
-Basta, explicame esto porque no entiendo nada -dijo seria-
-Vos sos lo único que necesito en mi vida -agarré su rostro con mis manos- vos y nadie más que vos -le aclaré-
Ella sonrió y me besó.
-Te quiero -susurró entre el besó-
-Yo más -y continué besandola-
Continuara...
Capitulo 155.
Asentí, si algo quería esta noche era tener que hablar con ella pero también creía que iba a ser necesario, la última vez que hablamos las cosas no terminaron bien y quizá ella este llena de dudas en este momento.
Nos apartamos un poco bajo la atenta mirada de Candela y las amigas de Sara. Me sentí incomodo, casi como si estuviera en una conferencia de prensa.
-¿Vamos a otro lado mejor? -le pregunté incomodo-
Ella miró a su alrededor y asintió. Había entendido muy bien.
Caminamos hasta la casa, pero antes de desaparecer de la vista de todos, busque a Lali para dedicarle una sonrisa, la cual no acepto muy satisfecha.
A travesamos la sala y salimos de la casa para quedar afuera de la puerta princial, en el ante jardin.
-Sorry, mis amigas no se controlan mucho.. ya sabes -dijo nerviosa-
Asentí y la miré fijamente, esperando a que comenzara a hablar.
Al parecer no captó, me senté en un escalón y nuevamente el silenció se hizo presente, ella estaba nerviosa, jugaba con el vaso que tenía sobre sus manos y trataba de no cruzar su mirada con la mía.
-Y.. ¿de que querías hablar? -le pregunté con un tono bastante amable-
Su mirada se posó en mí por extensos segundos, era como si quisiera decirme muchas cosas pero nada le salía.
-Esto es.. raro -habló algo nerviosa- hace una semana estabamos juntos, riendonos... -casi susurró- y ahora.. -silenció por algunos segundos y luego botó el aire que acumalaba su boca- ahora estamos acá, distanciados... -mordió suavemente su labio inferior-
-No.. no se que decirte -dije sincero- la verdad es que.. no quisé que esto pasara así, pero a veces las cosas inevitablemente pasan.. ¿me entendes? -fruncí el ceño-
-Entiendo.. -suspiró- y esta bien, creo que fuiste sincero conmigo -suspiró- al menos eso era lo que esperaba de vos.
-Y yo de vos -aclaré-
-Soy sincera, siempre lo fui -aseguró-
-No tengo dudas de eso pero.. quiero saber lo que te pasa ahora, lo que tenes en mente, lo que verdaderamente me queres decir -traté de darle una mano para que hablara de una vez-
-Te extraño -murmurró-
Y su vista rápidamente bajó hasta su vaso.
-Yo...
Traté de hablar pero no sabía que decirle, no tenía idea en como decirle que yo ya estaba listo para pasar a una nueva historia.
-No hace falta que digas algo -me miró, sus ojos estaban un poco cristalizados- prefiero que no me mientas -asentí- yo soy la boluda que sigue mal, vos no tenes la culpa -aseguró-
-Nadie tiene la culpa.. y no penses que no te extraño -aclaré- recuerdo muy bien que prometimos ser amigos pasara lo que pasara, viviamos el presente y lo nuestro era algo asi como una relación abierta... ¿o me equivoco? -le pregunté-
-No, no te equivocas -sonrió casi obligada- ambos lo decidimos así y.. yo estaba conforme, me sentía feliz con vos, así.. casi como amigos con derechos -agregó- pero... estos días que no te he visto, me di cuenta que perdi, y que ese jueguito que teniamos, me enamoró.. -aseguró-
Entonces un par de lágrimas recorrieron sus mejillas, rápidamente se las secó.
-Soy una estupida, yo sabía que si me enamoraba esto no iba a resultar, sabía que vos no estabas totalmente entregado, lo notaba pero igual segui con vos, quería enamorarte, quería que aprendieras que no tan solo podia ser tu novia o algo parecido, si no que también podia ser tu amiga, tu compañera de vida... -gruñó- me da tanta bronca haber seguido con esto, yo sabía que no iba a lograrlo pero tenía la esperanza... no sé, veía que vos estabas feliz conmigo, satisfecho pero de un día al otro todo cambió.. no sé que mierda pasó en vos, y te fuiste, así tan diferente a como te encontré.. -suspiró- y no, no te estoy culpando, simplemente me estoy sincerando porque ya no podía más.. -sus ojos se nublaron- tu maldita ausencia me afecto, y no sabes como duele saber que vos estas bien.
-Yo si fui feliz con vos Sara -le aclaré- la pasé bien con vos, me diste seguridad, y me enseñaste muchisimo también -me levanté- pero... no sé.. -suspiré- algo volvió a mi vida, algo que me pertenecia y necesitaba, algo que debía cuidar.. -apreté mis labios por algunos segundos- y traté de cortar por lo sano.
Sus ojos siguieron botando algunas lágrimas que ella rápidamente secaba, su mirada estaba fija en sus pies, no quería verla así.
Me acerqué un poco a ella y acaricié su mejilla.
-No quiero verte así -su mirada se cruzó con la mía-
-Lo siento -susurró- y no penses que te quiero dar lástima para que volvas conmigo, no! -aclaró- vos sabes como soy, odio victimizarme pero necesitaba decirte esto, necesitaba no sé.. hablarte, estar a solas con vos.. -tomo airé- es extraño no verte en una semana después de que te vi por tanto tiempo seguido ¿sabes? -asentí- es.. raro, pero me tendre que acostumbrar, de a poco.
-Para mi tampoco va a ser fácil, no me gustaria incomodarte con algo alguna vez o que nos alejaramos.. -aseguré- yo te quiero muchisimo pero...
-Como amiga -suspiró- me lo imaginaba -rodó los ojos- es el miedo que siempre tuve, a que solo me vieras como eso -explicó-
-No siempre te vi así -aseguré-
-No importa, ahora da igual -secó sus últimas lágrimas sobre su mejilla- aunque no lo creas, te entiendo y... aunque tenga la cabeza echa mierda de tanto pensar, sé que esto va a ser lo mejor para los dos -asentí-
-Si no era ahora, iba a ser en unos cuantos meses o quizás dias.. no lo sé, pero iba a pasar, creo -acoté-
-Esta bien, vos.. tenes que seguir a tu corazón, no a la razón.
-De todos modos, tenes que saber que si hubieron muchas cosas lindas que pasamos, muchos recuerdos, risas.. mucho de todo -sonreí sincero- y que lo que más quiero es que vos, estes bien, y que seas feliz -aseguré- aparte de seguir llevandonos bien.
-Voy a ser feliz -aseguró- y vamos a llevarnos bien... dentro de un tiempo, claro. -aclaró- ahora necesito aclarar mis ideas, acostumbrarme a esto y.. tratar de enfocarme en lo mió.
Sonreí y ella también lo hizo, aunque le costó.
-Lo único que necesito saber es.. -me miró algo nerviosa- si tenes algo con tu ex.
Y era obvio que esa pregunta iba a venir.
-No.. -tosí un poco- aun no -aclaré-
Ella asintió y desvió su mirada.
-Sé que es incomodo pero..
-Esta bien -me interrumpió- yo solo queria saberlo, de igual modo en algun momento me iba a enterar.
-Sara.. -la llamé y ella me miró fijamente- yo a vos te quiero pero a ella.. -suspiré- a ella la amo, y me la quiero jugar por ella, sé que esto es de verdad -aseguré-
-Esta bien -tomo airé- esta perfecto que te jugues por lo que queres pero solo te voy a pedir que me respetes, por lo menos un tiempo -me pidió-
-Lo estoy haciendo -aseguré-
-Bien..
Bajó su vista y yo me acerqué para abrazarla, botó algunas lágrimas pero luego se las secó y se separó de mi.
-Yo voy a.. volver.. -señalo la puerta-
-Anda.
Camino hasta la puerta y entro rápidamente. Suspiré casi sacandome un peso de encima, saque el celular y le mande un mensaje a Lali.
'Estoy en el ante jardin, ¿venis un poquito?'
Quería explicarle que había echo con Sara, pero más que todo eso, quería verla, abrazarla, besarla..
No pasaron muchos minutos hasta que senti su voz.
-¿Que haces acá? -me preguntó dudosa-
Volteé y sonreí, me acerqué a ella y la abrasé fuertemente, ella de inmediato me siguió.
-¿Estas bien? -me preguntó extrañada mientras mis brazos la envolvian-
-Ahora si -besé su mejilla-
-¿Ahora? -me preguntó sin entender-
-Ahora que te siento, si -expliqué-
-Ah! -sonrió y nos separamos un poco-
Pero no quisé despegarme de ella y casi por inercia, uni mis labios con los de ella.
Lali me siguió sin protestar pero lo cortó segundos después.
-Basta, explicame esto porque no entiendo nada -dijo seria-
-Vos sos lo único que necesito en mi vida -agarré su rostro con mis manos- vos y nadie más que vos -le aclaré-
Ella sonrió y me besó.
-Te quiero -susurró entre el besó-
-Yo más -y continué besandola-
Continuara...
22 de abril de 2013
Capitulo Ciento Cicuenta y Cuatro.
'Volver a Respirar'
Capitulo 154.
Sábado.
Y mi sonrisa no se desaparecia, la mañana estuvo tranquila, sin mayores complicaciones termine unos informes que iba a necesitar para la semana. Me duché y comi algo preparado, tipo cinco de la tarde fui hasta lo de mi hermana, no tenía mucho que hacer un día sábado y quería pasar algo de tiempo con mi sobrino.
-¿Vienen todos los que invitaste? -le pregunté interesado, tenía que saber si Sara iba a estar presente hoy-
-Si, los de siempre -contestó mientras le daba la leche a Juan Pablo-
-Ah.. -dije mientras tomaba mi celular-
-Sara también viene -me advirtió-
-Lo sé -la miré- tengo claro que es tu mejor amiga -le recordé-
-Solo te advertia, no quiero tener problemas o sorpresas en la noche.
-No te preocupes -sonreí-
-Lali también viene -aseguró-
-Ajam.. -y volví la mirada a mi telefono-
-No te hagas el boludo Peter -exclamó-
-No me hago nada -reí-
-Ojo con lo que haces hoy en la noche -me advirtió-
-No voy a hacer nada malo hermanita -la miré sonriendo-
-Te lo digo enserio -me miro seria-
-Si Cande, take it easy -reí-
Bufó y yo volví a mi celular para enviarle un mensaje a Lali.
'¿Vas sola a lo de Cande?'
Claramente, no iba a dejar que se viniera sola y de alguna manera arreglaría para irla a buscar.
'Rocio y Nico vienen por mi :), allá nos vemos'
Y ya queria verla, por mi iria ahora mismo a buscarla.
'Lindaa, acá nos vemos(L)'
Le envié y guardé el celular. Candela terminó de darle la leche a Juan Pablo y me lo pasó. Me encantaba tenerlo, y malcriarlo desde chiquito. Era mi vida este pendejo.
Senti voces abajo y miré el reloj, 21.32 marcaba. Apague el televisor, y me levanté de la cama, observé a mi sobrino como dormia profundamente en su cuna, sonreí y me fui al baño.
Bajé con toda calma, ya había reconocido aquella voz. Entre a la cocina y ahí estaba Candela con Sara y Victoria.
Su mirada se posó en mí como si fuese un extraterrestre, me acerqué y saludé a Victoria para luego chocar mi mejilla con la de Sara.
Ella estaba algo desconcertada, no me dijo nada y desvió su mirada incomoda. La conocía y sabía que no tenía ni la más minima idea en como llevar la situación.
Salí de la cocina sin decir nada y fui hasta el jardín para ayudar a Javier con el asado.
Cuenta Lali.
Me miré al espejo por milesima vez y al fin me sentía lista para salir. Tenía puesto unos jeans negros algo gastados con una blusa de leopardo, unos tacones negros y mi cabello tenía ondas, el maquillaje estaba acordé con mi sencillez habitual a excepción de mis labios que estaban un poco más rojos.
Sentí el celular vibrar, lo miré y era una llamada de Rochi. Eso indicaba que estaba abajo, esperandome.
Sali del edifició y me subi al auto de los rubios.
-Que linda que estás Laa! -exclamó mi amiga-
-Estoy normal -reí-
-No no -se volteó sonriendo- tenes algo distinto.
-Claaaaa -reí- no digas boludeces.
-Si amor, dejala tranquila -acotó Nico-
Roció movió sus cejas y los tres reímos.
-¿Alguna novedad del hijo de puta de tu ex? -preguntó el rubio-
-Sigue preso, tiene para unos cuantos días más.. -contesté, eso era todo lo que sabía-
-Se merece estar todo una vida preso -agregó-
-¿Vos como estas? -me preguntó mi amiga-
-Bien -sonreí- mejor de lo que pensé.
-Me alegro tanto -estiró su mano hasta atrás y yo la agarré-
El camino fue corto, a eso de las 22.15 ya estabamos afuera de la casa de Javier y Cande.
La puerta la abrió mi mejor amigo, lo abracé por un buen rato, necesitaba de su calor humano.
-Ya te estaba empezando a extrañar -susurró-
-Si, yo también boludo -volví a abrazarlo-
-¿Como estás? -besó mi mejilla-
-Bien -sonreí-
-Me gusta verte sonreir petisa miaa -me abrasó- asi tenes que estar siempre ¿si? -asentí- prometemelo!
-Te lo prometo mi amooor! -reímos-
Saludé a los que vi en la sala y luego salí al jardín. Ahí estaban los demás, en la parrilla Peter y en uno de los grupos Sara, la cual me fulminaba con la mirada. Saludé en general y me quede con los rubios y algunos otros, charlando.
Al rato llegó Peter, saludo a todos hasta que llegó a mi.
-¿No me pensabas saludar? -murmurró y deposito un beso en mi mejilla-
Sonreí nerviosa y desvié la mirada, ignorando su precencia a mi lado.
-Y ahora no me vas a hablar -dijo riendo-
-¿Vos no estabas haciendo el asado? -le pregunté riendo-
-Estaba -aclaró- hasta que llegaste vos -sonrió-
Reí, estaba siendo bastante coqueto.
-Deberías terminarlo -acoté-
-Si tenes razón pero no puedo alejarme mucho de vos ¿sabes? -rió-
-Que chamullero -reí y él también me acompaño-
-Es algo que no controlo -rió-
Reí y vi como Roció me miraba algo desconcertada.
-Por cierto, nadie sabe que ayer estuve con vos -susurré- asi que no digas nada al respecto ¿si?
-Si -sonrió- aunque te debería preguntar ¿porque?
-Ya sabes porque -lo miré- quiero hacer las cosas bien -dije otra vez-
-Ahhh... -tomo airé- esta bien -sonrió-
-Anda a terminar lo que empezaste -palmeé su hombro mientras le sonreía-
Él sonrió y me guiño el ojo para luego devolverse hasta la parrilla. La mirada de Sara no se despegaba de nosotros.
Cuenta Peter.
Verla ahí, hablar con otros, verla reír, ver que se estaba divirtiendo, me hacía feliz. Quería estar a su lado, tomar su mano, agarrarla de cintura, reir con ella, darle un millon de besos y que todos se dieran cuenta que lo nuestro era amor. Pero no se podía, al otro extremo, en el otro grupo estaba Sara, analizando cada paso que daba. No la culpaba, ella sabía que habia algo entre Lali y yo, y merecia respeto, así que opte por guardarme todas mis ganas y mantenerme lo más lejos posible de Lali.
El asado estaba listo, todos se fueron sentando en la mesa de a poco. Me senté junto a Victorio que no paraba de hacer chistes, nos reíamos de todo. Dos personas más allá estaba Sara, y casi al frente de mi estaba Lali.
Intentaba no mirarla demasiado pero a veces no podía, nuestras sonrisas complices, y ese jueguito de labios, me volvia loco.
-¿Que onda con Sara, pelearon? -me preguntó por lo bajo Victorio al notar nuestro evidente distanciamiento-
-Cortamos -respondí seco-
-¿Posta? -preguntó sorprendido y yo asentí- uuh man, que mal.. -dijo sin saber que decir- se veía que se llevaban bien, no me imagine que iban a terminar.
-Son cosas que pasan -tomé un poco de mi trago-
-¿Pero todo quedo bien? -preguntó algo desentendido-
-Si, creo.. -reí- lo que es yo, estoy bien -sonreí- me siento como si volviera a renacer -reí-
-Que cursi boludo -reímos- ¿hay otra ya? -me dijo boludeandome-
-Por ahi.. por ahi -reí-
-A boee! vos no te perdes ni una -reímos-
-¿Y como andamos por casa? -lo jodí- que yo recuerde más de alguna de las que estan acá, han caido eh.
-Jodas, yo vivo la vida loca maan -reímos-
Seguimos boludeando entre todos por un buen rato más. Luego de comer, nos distribuimos en varios pequeños grupos.. Todos hablaban con todo, lo bueno es que todos se llevaban bien o al menos eso se veía.
En el grupo en que estaba de pronto llegó Sara, se plantó a mi lado junto a su amiga y comenzaron a boludear. Me sentí incomodo, miré a Lali y estaba en la suya, riendo. Senti una fuerte necesidad de estar junto a ella y no acá. Miré a Sara y la vi un poco más extrovertida que de costumbre, era como si quisiera demostrarme que estaba bien sin mi.
Estuve un rato más ahi hasta que me alejé, entre a la casa y vi que Candela estaba con JuanPa en sus brazos.
-Anda afuera, yo lo veo un rato -dije mientras se lo quitaba de sus brazos-
-Fijate que anda un poco llorón -dijo mientras besaba la cabeza de su hijo-
-Conmigo se calma, tranqui -sonreí-
-Cualquier cosa me llamas.
Asenti y ella se fue, lo estuve meciendo un rato hasta que se quedo tranquilo. Subi con él hasta la habitación y me recosté con él en mis brazos.
Senti la puerta y grité un "pasé" .. La abrieron y apareció Lali.
-Sabía que ibas a estar acá -dijo mientras se acercaba-
-¿Que haces acá? -le pregunté sonriendo-
-Nada -rió-
-No te creo -sonreí tierno-
-Queria ver a JuanPa -se acercó hasta mi sobrino-
-¿Queres tomarlo? -le ofrecí-
-No, quédatelo vos un rato, así te ves adorable -sonrió-
-Vos te verías más adorable aun -aseguré-
-No lo creo -se sento a mi lado-
-Yo creo que si -insistí-
-Lo decis solo porque ya fui mamá -dijo reprochandomelo-
-No no -reí- aunque boeee.. me imagino que tenes ese don que solo las que son mamás tienen.
-¿Cual? -me preguntó sonriendo-
-Ese don maternal, que con cualquier bebe sabes que hacer, como tratarlo.. -respondí-
-Creo que si.. -rió- oooh, mira, se durmió -señalo a JuanPa-
Lo miré y estaba profundamente dormido, una vez más.
-Siempre se duerme en mis brazos -aseguré-
-Sabe que sos su tío -afirmó Lali-
-Y su padrino -aclaré-
-Boee -rió- sabe quien sos -sonrió-
Reí y lo dejé en su cuna para luego volver a sentarme junto a Lali.
-¿La estas pasando bien? -le pregunté-
-Sí -sonrió- ¿vos?
-Bien.. aunque boee, te miró y te veo reir y me dan ganas de ir y llenarte la boca a besos -aseguré-
-Que sincero eh -reímos-
Acerque mi mano a la suya y la acaricié.
-Me volves loco -aseguré-
Ella sonrió y se acercó un poco más a mi boca.
-Y vos a mí.
Apoyo sus labios en los mios y sonrió, la imité pero no deje escapar ni un segundo más y la besé. Eso era justamente lo que había estado esperando desde que la vi cruzar aquella puerta.
-Deberíamos bajar -dijo luego de alejarse de mí-
-Anda, yo ya bajo -sonreí-
Ella se levantó y camino hasta la puerta.
-Lali -la llamé y volteé- ¿mañana en la tarde tenes algo que hacer? -le pregunté sonriendo-
Ella rió y negó con la cabeza.
-Lamento informarte que ahora si tenes algo que hacer -reí-
-¿Asi? -me preguntó riendo-
-Tenes una cita con Peter Lanzani.
-Oooooh -exclamó riendo- ¿me tengo que sentir afortunada? -dijo bromeando-
-Muy -aclaré riendo-
-Entonces..
Se acercó nuevamente y con ambas manos agarro mi rostro.
-Nos vemos mañana.
Dejó un tierno pero corto beso en mis labios y salió corriendo y riendo de la habitación.
Reí, y estiré en la cama mientras suspiraba. Ella era todo lo que quería para mi.
Minutos después baje hasta el patio nuevamente. Sara me observó y no tardó en acercarsé.
-¿Podemos hablar? -me preguntó directamente-
Continuara...
Capitulo 154.
Sábado.
Y mi sonrisa no se desaparecia, la mañana estuvo tranquila, sin mayores complicaciones termine unos informes que iba a necesitar para la semana. Me duché y comi algo preparado, tipo cinco de la tarde fui hasta lo de mi hermana, no tenía mucho que hacer un día sábado y quería pasar algo de tiempo con mi sobrino.
-¿Vienen todos los que invitaste? -le pregunté interesado, tenía que saber si Sara iba a estar presente hoy-
-Si, los de siempre -contestó mientras le daba la leche a Juan Pablo-
-Ah.. -dije mientras tomaba mi celular-
-Sara también viene -me advirtió-
-Lo sé -la miré- tengo claro que es tu mejor amiga -le recordé-
-Solo te advertia, no quiero tener problemas o sorpresas en la noche.
-No te preocupes -sonreí-
-Lali también viene -aseguró-
-Ajam.. -y volví la mirada a mi telefono-
-No te hagas el boludo Peter -exclamó-
-No me hago nada -reí-
-Ojo con lo que haces hoy en la noche -me advirtió-
-No voy a hacer nada malo hermanita -la miré sonriendo-
-Te lo digo enserio -me miro seria-
-Si Cande, take it easy -reí-
Bufó y yo volví a mi celular para enviarle un mensaje a Lali.
'¿Vas sola a lo de Cande?'
Claramente, no iba a dejar que se viniera sola y de alguna manera arreglaría para irla a buscar.
'Rocio y Nico vienen por mi :), allá nos vemos'
Y ya queria verla, por mi iria ahora mismo a buscarla.
'Lindaa, acá nos vemos(L)'
Le envié y guardé el celular. Candela terminó de darle la leche a Juan Pablo y me lo pasó. Me encantaba tenerlo, y malcriarlo desde chiquito. Era mi vida este pendejo.
Senti voces abajo y miré el reloj, 21.32 marcaba. Apague el televisor, y me levanté de la cama, observé a mi sobrino como dormia profundamente en su cuna, sonreí y me fui al baño.
Bajé con toda calma, ya había reconocido aquella voz. Entre a la cocina y ahí estaba Candela con Sara y Victoria.
Su mirada se posó en mí como si fuese un extraterrestre, me acerqué y saludé a Victoria para luego chocar mi mejilla con la de Sara.
Ella estaba algo desconcertada, no me dijo nada y desvió su mirada incomoda. La conocía y sabía que no tenía ni la más minima idea en como llevar la situación.
Salí de la cocina sin decir nada y fui hasta el jardín para ayudar a Javier con el asado.
Cuenta Lali.
Me miré al espejo por milesima vez y al fin me sentía lista para salir. Tenía puesto unos jeans negros algo gastados con una blusa de leopardo, unos tacones negros y mi cabello tenía ondas, el maquillaje estaba acordé con mi sencillez habitual a excepción de mis labios que estaban un poco más rojos.
Sentí el celular vibrar, lo miré y era una llamada de Rochi. Eso indicaba que estaba abajo, esperandome.
Sali del edifició y me subi al auto de los rubios.
-Que linda que estás Laa! -exclamó mi amiga-
-Estoy normal -reí-
-No no -se volteó sonriendo- tenes algo distinto.
-Claaaaa -reí- no digas boludeces.
-Si amor, dejala tranquila -acotó Nico-
Roció movió sus cejas y los tres reímos.
-¿Alguna novedad del hijo de puta de tu ex? -preguntó el rubio-
-Sigue preso, tiene para unos cuantos días más.. -contesté, eso era todo lo que sabía-
-Se merece estar todo una vida preso -agregó-
-¿Vos como estas? -me preguntó mi amiga-
-Bien -sonreí- mejor de lo que pensé.
-Me alegro tanto -estiró su mano hasta atrás y yo la agarré-
El camino fue corto, a eso de las 22.15 ya estabamos afuera de la casa de Javier y Cande.
La puerta la abrió mi mejor amigo, lo abracé por un buen rato, necesitaba de su calor humano.
-Ya te estaba empezando a extrañar -susurró-
-Si, yo también boludo -volví a abrazarlo-
-¿Como estás? -besó mi mejilla-
-Bien -sonreí-
-Me gusta verte sonreir petisa miaa -me abrasó- asi tenes que estar siempre ¿si? -asentí- prometemelo!
-Te lo prometo mi amooor! -reímos-
Saludé a los que vi en la sala y luego salí al jardín. Ahí estaban los demás, en la parrilla Peter y en uno de los grupos Sara, la cual me fulminaba con la mirada. Saludé en general y me quede con los rubios y algunos otros, charlando.
Al rato llegó Peter, saludo a todos hasta que llegó a mi.
-¿No me pensabas saludar? -murmurró y deposito un beso en mi mejilla-
Sonreí nerviosa y desvié la mirada, ignorando su precencia a mi lado.
-Y ahora no me vas a hablar -dijo riendo-
-¿Vos no estabas haciendo el asado? -le pregunté riendo-
-Estaba -aclaró- hasta que llegaste vos -sonrió-
Reí, estaba siendo bastante coqueto.
-Deberías terminarlo -acoté-
-Si tenes razón pero no puedo alejarme mucho de vos ¿sabes? -rió-
-Que chamullero -reí y él también me acompaño-
-Es algo que no controlo -rió-
Reí y vi como Roció me miraba algo desconcertada.
-Por cierto, nadie sabe que ayer estuve con vos -susurré- asi que no digas nada al respecto ¿si?
-Si -sonrió- aunque te debería preguntar ¿porque?
-Ya sabes porque -lo miré- quiero hacer las cosas bien -dije otra vez-
-Ahhh... -tomo airé- esta bien -sonrió-
-Anda a terminar lo que empezaste -palmeé su hombro mientras le sonreía-
Él sonrió y me guiño el ojo para luego devolverse hasta la parrilla. La mirada de Sara no se despegaba de nosotros.
Cuenta Peter.
Verla ahí, hablar con otros, verla reír, ver que se estaba divirtiendo, me hacía feliz. Quería estar a su lado, tomar su mano, agarrarla de cintura, reir con ella, darle un millon de besos y que todos se dieran cuenta que lo nuestro era amor. Pero no se podía, al otro extremo, en el otro grupo estaba Sara, analizando cada paso que daba. No la culpaba, ella sabía que habia algo entre Lali y yo, y merecia respeto, así que opte por guardarme todas mis ganas y mantenerme lo más lejos posible de Lali.
El asado estaba listo, todos se fueron sentando en la mesa de a poco. Me senté junto a Victorio que no paraba de hacer chistes, nos reíamos de todo. Dos personas más allá estaba Sara, y casi al frente de mi estaba Lali.
Intentaba no mirarla demasiado pero a veces no podía, nuestras sonrisas complices, y ese jueguito de labios, me volvia loco.
-¿Que onda con Sara, pelearon? -me preguntó por lo bajo Victorio al notar nuestro evidente distanciamiento-
-Cortamos -respondí seco-
-¿Posta? -preguntó sorprendido y yo asentí- uuh man, que mal.. -dijo sin saber que decir- se veía que se llevaban bien, no me imagine que iban a terminar.
-Son cosas que pasan -tomé un poco de mi trago-
-¿Pero todo quedo bien? -preguntó algo desentendido-
-Si, creo.. -reí- lo que es yo, estoy bien -sonreí- me siento como si volviera a renacer -reí-
-Que cursi boludo -reímos- ¿hay otra ya? -me dijo boludeandome-
-Por ahi.. por ahi -reí-
-A boee! vos no te perdes ni una -reímos-
-¿Y como andamos por casa? -lo jodí- que yo recuerde más de alguna de las que estan acá, han caido eh.
-Jodas, yo vivo la vida loca maan -reímos-
Seguimos boludeando entre todos por un buen rato más. Luego de comer, nos distribuimos en varios pequeños grupos.. Todos hablaban con todo, lo bueno es que todos se llevaban bien o al menos eso se veía.
En el grupo en que estaba de pronto llegó Sara, se plantó a mi lado junto a su amiga y comenzaron a boludear. Me sentí incomodo, miré a Lali y estaba en la suya, riendo. Senti una fuerte necesidad de estar junto a ella y no acá. Miré a Sara y la vi un poco más extrovertida que de costumbre, era como si quisiera demostrarme que estaba bien sin mi.
Estuve un rato más ahi hasta que me alejé, entre a la casa y vi que Candela estaba con JuanPa en sus brazos.
-Anda afuera, yo lo veo un rato -dije mientras se lo quitaba de sus brazos-
-Fijate que anda un poco llorón -dijo mientras besaba la cabeza de su hijo-
-Conmigo se calma, tranqui -sonreí-
-Cualquier cosa me llamas.
Asenti y ella se fue, lo estuve meciendo un rato hasta que se quedo tranquilo. Subi con él hasta la habitación y me recosté con él en mis brazos.
Senti la puerta y grité un "pasé" .. La abrieron y apareció Lali.
-Sabía que ibas a estar acá -dijo mientras se acercaba-
-¿Que haces acá? -le pregunté sonriendo-
-Nada -rió-
-No te creo -sonreí tierno-
-Queria ver a JuanPa -se acercó hasta mi sobrino-
-¿Queres tomarlo? -le ofrecí-
-No, quédatelo vos un rato, así te ves adorable -sonrió-
-Vos te verías más adorable aun -aseguré-
-No lo creo -se sento a mi lado-
-Yo creo que si -insistí-
-Lo decis solo porque ya fui mamá -dijo reprochandomelo-
-No no -reí- aunque boeee.. me imagino que tenes ese don que solo las que son mamás tienen.
-¿Cual? -me preguntó sonriendo-
-Ese don maternal, que con cualquier bebe sabes que hacer, como tratarlo.. -respondí-
-Creo que si.. -rió- oooh, mira, se durmió -señalo a JuanPa-
Lo miré y estaba profundamente dormido, una vez más.
-Siempre se duerme en mis brazos -aseguré-
-Sabe que sos su tío -afirmó Lali-
-Y su padrino -aclaré-
-Boee -rió- sabe quien sos -sonrió-
Reí y lo dejé en su cuna para luego volver a sentarme junto a Lali.
-¿La estas pasando bien? -le pregunté-
-Sí -sonrió- ¿vos?
-Bien.. aunque boee, te miró y te veo reir y me dan ganas de ir y llenarte la boca a besos -aseguré-
-Que sincero eh -reímos-
Acerque mi mano a la suya y la acaricié.
-Me volves loco -aseguré-
Ella sonrió y se acercó un poco más a mi boca.
-Y vos a mí.
Apoyo sus labios en los mios y sonrió, la imité pero no deje escapar ni un segundo más y la besé. Eso era justamente lo que había estado esperando desde que la vi cruzar aquella puerta.
-Deberíamos bajar -dijo luego de alejarse de mí-
-Anda, yo ya bajo -sonreí-
Ella se levantó y camino hasta la puerta.
-Lali -la llamé y volteé- ¿mañana en la tarde tenes algo que hacer? -le pregunté sonriendo-
Ella rió y negó con la cabeza.
-Lamento informarte que ahora si tenes algo que hacer -reí-
-¿Asi? -me preguntó riendo-
-Tenes una cita con Peter Lanzani.
-Oooooh -exclamó riendo- ¿me tengo que sentir afortunada? -dijo bromeando-
-Muy -aclaré riendo-
-Entonces..
Se acercó nuevamente y con ambas manos agarro mi rostro.
-Nos vemos mañana.
Dejó un tierno pero corto beso en mis labios y salió corriendo y riendo de la habitación.
Reí, y estiré en la cama mientras suspiraba. Ella era todo lo que quería para mi.
Minutos después baje hasta el patio nuevamente. Sara me observó y no tardó en acercarsé.
-¿Podemos hablar? -me preguntó directamente-
Continuara...
17 de abril de 2013
Capitulo Ciento Cincuenta y Tres.
'Volver a Respirar'
Capítulo 153.
Cuenta Lali.
Nos habíamos pasado una hora y media
recordando detalle por detalle aquel primer día en que nos vimos, en que nos
hablamos, en que nuestras miradas se cruzaron inocentemente sin saber todo lo
que iba a ocurrir después, y ahora después de casi dos años, estamos acá.
Su suave risa, sus perfectos
lunares, sus achinados ojos, en verdad todo de él me encantaba. Lo observaba
una y otra vez, todo era tan irreal, tan raro, tan inesperado... pero sin duda,
él ha sido lo mejor que me pasó en la vida.
No sé cómo, pero de repente todo se
transformó. Volvió a aparecer en mi vida, sin más, sin ser esperado, después de
un año de estar separados, de hablar lo mínimo... ahora estábamos de nuevo acá,
involucrando sentimientos, cómplices miradas, sonrisas nerviosas y nuevamente enganchándome
de él como lo hice antes.
Y es que simplemente era todo; su
personalidad, su carácter, su alegría, la forma en que hace que me olvide de
todo, lo que hace que sólo quiera hablar con él a todas horas, era único. Pero
por el momento tenía que controlarme, tenía que llevar esto con calma, esta vez
las cosas iban a retomar su camino sin presiones.
-¿Queres ir a cenar a otro lado? -me
preguntó luego de habernos terminado nuestros tragos-
-No, no -me limpié la boca- con esto
es suficiente.
-¿Suficiente? -preguntó y yo asentí-
estás loca!, esto solo me llena un diente -exageró-
Reí por algunos segundos, él me
acompaño hasta que las risas disminuyeron. Peter apoyo sus codos en la mesa,
apretó sus puños y sobre ellos apoyo su mentón, me miró fijamente.
-¿Esperabas que te llevara a otro
tipo de local? -me preguntó casi riendo-
-Y la verdad, no esperaba algo en específico
-respondí- me imagine que me ibas a sorprender de alguna manera -confesé-
-Me conoces eh -exclamó sonriendo-
-No sé.. -suspiré-
Él encarnó una ceja y me miró
confundido.
-Si me conoces -aseguró-
-No es eso -lo miré- A veces siento
que te conozco muchísimo pero a la misma vez siento que no sé muchas cosas de
vos -admití-
-¿Como que cosas? -preguntó
interesado-
-No sé -levanté mis hombros- creo
que en un año pueden pasar muchas cosas.
-Sí, pero no por eso voy a cambiar
-me advirtió-
-Y yo no dije que cambiaste
-contesté-
-¿Entonces que quisiste decir?
-Peter! -exclamé sonriendo- los dos
sabemos que ya no somos tan pendejos como la última vez que estuvimos juntos
-aseguré-
-Sí, ahora pensamos bastante
diferente quizá..
-A eso me refiero -sonreí-
maduramos, aunque sea un poquito -reí-
Él rio y luego se detuvo a mirarme
por largos minutos, mordió su labio inferior y mis mejillas se sonrojaron.
¿No los odian? esos silencios
incómodos. ¿Por qué necesitamos decir algo para rellanarlos? Es por eso que
sabes que has encontrado a alguien especial. Puedes estar callada durante un
puto minuto y disfrutar del silencio.
Su mirada se apartó de mi minutos
después, sentí que la sangre volvía a recorrer mis venas y mis pulmones se
llenaban de aire.
Él llamo a la mesera, le pidió la
cuenta y en minutos la estaba pagando, quise hablarle en el momento en que
llegó la boleta pero él no me dejó verla. La mesera se fue hasta con una
suculenta propina.
-Me han estado pagando muy bien -se
excusó al notar mi rostro cuando le dio el dinero a la chica-
-Debes ser muy bueno entonces
-sonreí-
-Excelente -se agrandó-
Reí y negué. Me enloquecía cuando su
egocentrismo se hacía presente, se veía aún más deseable.
Tomamos nuestras cosas y nos levantamos,
antes de salir pasé por el baño, me retoque un poco el labial de mis labios y
luego salí. Él me estaba esperando apoyándose en la pared.
-Recuerdo que cuando me perseguiste
ese día también estabas así -susurré cuando llegue a su lado-
-Esa era la idea -se acercó un poco
y me susurró en mi oído- que lo recordaras.
Mi mirada buscó a la suya, la
encontró y ambos sonreímos. Caminé tranquilamente hasta afuera del bar, sus
pasos venían justo detrás de mí. Me detuve frente al auto esperando que él lo
abriera pero no lo hizo, volteé y lo vi mirándome con su maldita sonrisa que
hacía que mis piernas se debilitaran.
-¿Qué pasa? -le pregunté inocente-
-¿Tan rápido te queres librar de mí?
-me preguntó casi riendo-
Reí suavemente y me acerqué un poco.
-No lo creo -murmuré-
-Mi cita aún no termina -me
advirtió-
-No quiero más sorpresas! -exclamé-
-No -rio- tranquila.. -sonrió- solo
vamos a caminar por ahí... ¿sí?
Asentí, el tomo aire y yo reí.
Comenzamos a caminar sin rumbo
alguno, él a mi lado, yo a su lado, sin hablar, sin tocarnos, sin saber qué
hacer.. Incomodos, nerviosos, tímidos.. Casi como la primera vez.
Cuenta Peter.
Habíamos caminado al menos tres
cuadras en completo silencio. La miré de reojo y ella iba con su vista pegada
al frente pero sin borrar su sonrisa que la había acompañado toda la noche.
Mi traviesa mano choco por
casualidad con la suya, ese pequeño roce me puso nervioso, y tuve una sensación
de fuego que recorría mi brazo. Ella me miró y yo también lo hice.
-Parecemos dos adolescentes a punto
de dar su primer beso -exclamó bromeando-
Reí, tenía razón.
-Es que lo provocas en mí -aseguré-
Sus mejillas se tornaron un poco
rosadas, bajó su vista y su sonrisa se expandió aún más por su bello rostro.
-Esto es.. raro -dijo mirando hacia
el frente-
-Pienso lo mismo -suspiré-
-Pero de todas formas, es lindo
-posó su mirada en mí-
-Es incomodo también -acoté y
reímos- pero me gusta... -aseguré- me gusta sentirme asi, tener estas
sensaciones, saber que sos vos la que me pone así... me dan ganas de seguir con
esto, de empezar a hacer las cosas bien.
-Y es justamente lo que estamos
haciendo -aseguró-
-Y me encanta -agregue-
-Nos encanta -corrigió mientras
sonreía-
-¿Te gusto? -le pregunté sin
pensarlo-
Rio, mordió su labio inferior y
detuvo su paso.
-¿Es enserio? -me preguntó riendo-
-Si -reí- quiero saberlo.
-Estás loco -rio-
Hice un puchero-
-Sí, me gustas, muchísimo -afirmó-
Mis ojos se iluminaron una vez más,
escucharlo de su boca era lo más tierno que me podia pasar.
-Era lo que quería escuchar -aseguré
feliz-
-¿Y yo? -preguntó sin dejar de sonreír-
-¿Vos qué? -me hice el boludo-
-¿Te gusto? -me preguntó tierna-
-Y... boee, acepto que algo me moves
el piso, te encuentro una mina linda, simpática..
Ella bufó, rodeó sus ojos y se
dispuso a caminar. Reí y me acelere para atraparla con mi brazo.
-Era mentira! -exclamé riendo
mientras rodeaba su cintura con mi brazo, estábamos bastante cerca-
Apretó sus labios e inflo sus
mejillas, contenía la risa. Reí aún más.
-Lo sabía -exploto en risa-
-Creo que no hace falta contestar
¿verdad? -le dije sin soltarla-
-Si hace falta -aseguró-
Sonreí, siempre me llevaba la
contra. Me acerqué un poco a su boca.
-Me gustas, me encantas, me volves
loco -susurré-
-Ya lo sabía -escapó de mi riendo-
Y me encantaba verla reír, verla
feliz, ver que la estaba pasando bien, y más aun si yo era el motivo y su
acompañante.
Seguimos caminando entre risas, y
más risas. La noche no estaba muy fría, y cada segundo se hacía más diminuto a
su lado.
Llegamos hasta una pequeña placita,
yo me senté mientras ella observaba unas plantas.
-¿Te volviste ecologista ahora? -le
pregunté bromeando-
-Mmm no -se sentó a mi lado- solo
soy curiosa.
-Muuuuuuy -la jodi-
-¿Que sabes vos? -me miró riendo-
-Yo sé mucho más de lo que pensas.
-Claro que no -rio-
-¿A si? ¿queres apostar? -moví mis
cejas-
-No tendría nada que perder -rio-
-¿Segura? -advertí-
-Segurísima -sonrió-
-Entonces apostemos -le ofrecí-
-No... después me vas a ser perder
-rió-
-Dalee, apostemos! -insistí-
-¿Y que tenes pensado apostar? -me
preguntó sonriendo-
-Mmm... que puede ser.. -dije
mientras pensaba- a ya se!.. -me acerque un poco- un beso.
Lali rio con muchas ganas, mordió su
labio inferior y me miró casi por un minuto completo.
-¿Que decís? -le pregunté mirándola
fijamente-
-Recuerdo que esto ya lo apostamos
alguna vez -dijo sonriendo tiernamente-
-Uruguay, Uruguay(8) -canté-
-Boludoo -exclamó riendo-
-¿Si aceptas? -volví a preguntar-
-Mejor apostemos otra cosa.. -me propuso-
-¿Como que?
-Otra cita..
Sonreí. Me acerqué a ella un poco
más, y me apoyé en su hombro.
-Perfecto -asentí-
Rodee su pequeña cintura con mis
brazos, ella tomo mis manos y entrelazó las suyas con las mías, ambos
sonreímos, apoyo su cabeza en mi hombro y sin decir nada más, nos quedamos así
por unos cuantos minutos.. Bastantes la verdad, quizá fueron unos veinte o
treinta.. no lo sé. Lo único que sé, es que fueron los minutos más placenteros
y necesarios de toda mi vida.
-Me haces muy bien -susurró Lali-
-Y vos a mí -acaricié sus dedos-
-¿Sabes algo? -se giró para mirarme
fijamente, negué perdiéndome en sus ojos- te necesito -aseguró- ¿y sabes
porque? -no dije nada, solo la miré- porque te quiero.
Mi sonrisa se dibujó de inmediato,
su sinceridad me mataba. Me acerqué un poco más, solté una de mis manos de las
suyas y la subí hasta su rostro. Acaricié suavemente su mejilla derecha
mientras observaba su boca. Ella no dejaba de sonreír, entonces, acorté la
distancia entre sus labios y los míos, saboreé sus labios, y la besé.
Ella me siguió de inmediato, agarre
su cuello con ambas manos y la atraje más hacia mí. Su forma tan única para
besar hacía que me dieran ganas de no despegar mi boca de la de ella.
Ella hundió sus manos en mi cabello
y atrajo mi rostro al suyo queriendo más de mí. Mordí su labio inferior y ella
soltó un gruñido apretando sus dientes y cortando el besó. Ambos sonreímos sin
despegar nuestros labios, segundos después volvimos a compartir saliva.
Nos detuvimos cuando la falta de
aire era evidente. Ella se quedé quieta, con la cabeza sobre su pecho y la
respiración un poco acelerada.
Acaricié delicadamente su cabello haciéndole volver su vista a mis ojos.
-¿Qué sigue ahora?- pregunté en voz baja, sabía la respuesta pero igualmente pregunté-
Acaricié delicadamente su cabello haciéndole volver su vista a mis ojos.
-¿Qué sigue ahora?- pregunté en voz baja, sabía la respuesta pero igualmente pregunté-
-No lo sé…
Susurró sin despegar sus ojos de los
míos. Sonreí, no quería enredarme más, solo quería estar bien con ella, sea
como sea.
-Con vos me siento uno, tal y cual
soy, no como los demás necesitan que sea... me siento bien así -aseguré-
No dijo nada, solo acerco su boca a
la mía y me besó cortamente.
Mi brazo sobre su hombro envolvió su cuerpo y lo atrajó al mío, caminamos unidos, como dos amigos, dos amantes, dos personas completamente felices, que disfrutaban el silencio, las risas, el momento.. Disfrutaban de la compañía del otro.
Nos subimos al auto, pusimos música
y comenzamos a reír. Así era, recordamos algunos momentos vividos en nuestra
relación pasada, y nos cagabamos aún más de risa. Todo era tan sencillo con
ella a mi lado.
-¿Vas mañana a lo de Javier? -le
pregunté antes de que se despidiera, ya en la puerta de su edificio-
-Creo que si.. -respondió- ¿vos?
-Si, les ayude a organizar la joda
-contesté-
-Ahh.. -dijo algo incomoda-
-¿Pasa algo? -le pregunté al notarla
extraña-
-¿Va a ir tu ex verdad? -me preguntó
un poco complicada-
Suspiré, eso era.
-La invitaron pero no sé si irá
-contesté y ella asintió- no te preocupes por ella.
-No lo hago -me miró- pero la
respeto igual -asentí- y vos también hacelo -me advirtió-
-Lo haré -afirmé-
Ella sonrió, se acercó y envolvió
sus brazos en mi cintura. Sonreí y mis brazos enredaron su cuello.
-Lo pasé muy bien hoy -susurró-
-Yo más -respondí-
-Gracias por todo.
-No es nada -besé su frente-
Estuvimos abrazados unos segundos
más hasta que su boca se unió a la mía.
-Buenas noches -dijo luego de
separarse de mi-
-La mejor diría yo -sonreí-
Sonrió y comenzó a caminar hasta el
ascensor. La saludé con la mano y volteé para caminar hasta mi auto, antes de
llegar giré y ella ya había desaparecido.
Tome aire y lo boté. Estaba feliz.
Continuara...
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