21 de julio de 2013

Capitulo Ciento Setenta y Ocho.

'Volver a Respirar'
Capítulo 178.

Busque a Peter entre los pasillos del supermercado y lo encontré justamente en la sección de bebes. Sonreí de inmediato al verlo junto a Tomas mirando cosas para el futuro bebe, ellos probablemente estaban más entusiasmados que yo en que el bebé naciera.
Me acerqué caminando a paso lento mientras los observaba mirar un biberón rosado.
-¿Porque rosa? -les pregunté al llegar a su lado-
Ellos casi saltaron al oír mi voz, voltearon y rieron.
-Porque va a hacer nena -habló mi hijo-
-Mmm.. no lo creo -sonreí-
-Bueno, llevemos dos entonces -dijo Peter mientras tomaba un biberón celeste- si es nena rosa y si es nene celeste -me miró con una sonrisa y con ambos biberones en sus manos-
Reí, era tan tierno.
-Idiota -reí- llevemos un amarillo mejor ¿sí? ese color es para ambos sexo -aseguré-
-Tenes razón -sonrió Peter y dejo los dos biberones en su lugar-
Tomas rápidamente agarró el amarillo y lo echo en el carro de las compras. Le sonreí y retomamos el camino para terminar las compras.
Peter se encargó de echar al carro las últimas cosas que faltaban para luego pagar. Bajamos hasta el estacionamiento y guardamos las bolsas.
Durante el camino estuve en silenció, no me sentía bien luego de aquella desagradable charla. No tenía ganas de hablar, solo pensaba en como hubiera sido mi vida si aquella mujer habría realizado el rol de mamá. Claramente no sería tan insegura, desconfiada, fría, sensible.. pero, ¿que importaba pensar eso ahora? yo ya era así, y lamentablemente aprendí a vivir así, y cuando pensé que nadie me iba a soportar más que mi hijo, apareció Peter y cambió mi vida.

Suspiré luego de haber guardado todas las compras en su lugar y en la despensa. Tomas estaba en su pieza viendo tv y Peter recién se había sentado a ver tv. Lo seguí y me senté a su lado.
-Estás callada -habló luego de un par de minutos mirando casi como zombi la tele-
Asentí mientras bostezaba.
-¿Estás cansada? -me preguntó preocupado-
-Un poco -lo miré-
Su mirada se cruzó con la mía y hubo tanta curiosidad en mi por saber lo que él estaba pensando.
-¿Estas bien? -me preguntó con interés-
-Creo -desvié mis ojos hacía mis manos inquietas-
Una mano se posó en el muslo de mi pierna y la acarició suavemente.
-Sabes que podes hablar de lo que te pasa -aseguró-
Volví mi mirada a sus ojos. Suspiré y de inmediato mis ojos se cristalizaron.
-Amor.. -susurró al notar mi sensibilidad-
-Es algo estúpido, no tengo ni porque pensarlo -dije mientras trataba de que mis lágrimas no cayeran por mis mejillas-
-¿Qué cosa? -se preocupó y acercó su rostro hasta mi-
-Nada -apreté mis labios-
-Lali.. -murmuró y la misma mano que estaba en mi muslo subió hasta mi mejilla- decímelo.
Unas cuantas lágrimas salieron sin permiso de mis ojos, la preocupación de Peter se extendió y rápidamente me enredo en sus brazos. Apoye mi cabeza en su pecho y sollocé. Él acarició delicadamente mi espalda, mientras besaba mi cabeza.
-Mi amor.. -susurró-
Me separé de él algunos centímetros y lo miré fijamente.
-A veces me pienso muchas boludeces -musité sin interés- y esta es una de ellas.
-¿Y que era?
-Que si vos algún día te ibas a aburrir de mí y de Tomas, y... -suspiré- nos vas a dejar.
-No -aseguró- ¿porque pensas eso? -sus manos tomaron mi rostro- no amor, no! -se acercó a mi boca- eso no va a pasar gorda.
-Pero es que yo..
-Vos nada -me interrumpió- vos sos lo más lindo que me ha pasado en la vida, lo que más amo, una vida sin vos seria el infiero para mí -acaricio mis mejillas- Lali, no volvas a pensar nunca más en eso ¿sí? -asentí- te amo tanto mi amor -me abrasó- y no quiero que dudes, por favor.
-Es que no sé qué me pasa, estoy sensible -explique- y hoy al ver a mi vieja, me hizo sentirme tan mal -lo miré- te juro que.. no sé -tome airé- no quiero terminar igual de amargada que ella.
-No vas a terminar así, no tengas miedo -acarició mi espalda- vamos a terminar juntos en esto, amándonos y con una hermosa familia ¿sí? -asentí-
Se acercó a mis labios y los chocó con los míos. Me besó tranquilamente.
-Te amo, y siempre lo haré -musitó-
-Yo también siempre lo hare mi amor -lo besé- y perdóname por estar así pero el embarazo.. vos sabes cómo es, y me pone sensible, pienso mil pelotudeces que no debería y me da miedo todo -hice un puchero- yo no dudo de tu amor, nunca lo haría.
-Porque nunca te voy a fallar -aseguró-
-Gracias -lo abrasé- te amo -besé su cuello-

-
Era sábado por la mañana, y desperté enredada entre Peter y Tomas. Mi panza estaba cada vez más grande y no tenía idea como iba a soportar los dos meses restantes.
Sonreí al ver como Peter abrazaba a Tomas mientras murmuraba que aún no se quería levantar. Aún era emocionante verlos juntos, ver lo bien que se llevaban y lo mucho que se querían.
Me levanté al recordar que hoy había comida familiar en la casa Lanzani, un nuevo logró del papá de Peter en su empresa y él quería compartirlo con todos de la familia.
Preparé el desayuno y reí al verlos entrar muertos de sueño a la cocina.
-Uh, dios! ¿y esas caras? -exclamé riendo-
-No quería levantarme -habló Peter-
-Pero tenes que levantarte -sonreí- encima hoy hay comida en la casa de mis suegros -le recordé-
Peter sonrió, agarro mi rostro y me besó.
-Amo cuando decís mis suegros -explicó-
Reí, y le preparé el cereal con yogurt a mi hijo.
-Hoy va a venir Pablo -habló Peter-
-¿Pablo? -pregunté sorprendida-
-Sí, me llamo ayer en la noche para avisarme que tenía el traje de Tomas listo y que además iba a venir a darle un regalo -explicó mientras se preparaba su tostada-
-Ah, ¿y porque no me dijiste anoche?
-Porque dormías como una princesa y no me dieron ganas de despertarte -contestó-
-¿Te llamo a vos? -le pregunté-
-Sí, ya sabes, mi amigo personal -bromeó y ambos reímos-
-Lo decís en joda y lo bien que te llevas con él, es increíble -musité-
-Estamos grandes ya, él maduro y boee.. yo lo conocí, encima es un excelente papá con Tomas, y con vos se porta muy bien, merece mi respeto y buena onda -aclaró-
-Me parece bien -sonreí-
Pablo había vuelto hace un mes, y había estado muy pendiente de Tomas. A demás que la noticia de que yo estaba embarazada, le cayó bastante bien, más de lo que me imaginé.
-Se nota que Luciana a ayudado mucho ahí -seguí con el tema-
-Sí, y está bueno que haya encontrado su estabilidad -aseguró Peter-
-¿Papá va a venir? -dijo Tomas a penas, aún seguía dormido y estaba concentrado en comer su cereal-
-Ajam, así que después de desayunar te vas a la ducha ¿sí?
-Bueno -bostezó sin protestar-

La mañana siguió sin mayores problemas, Pablo llegó alrededor de las 12 y media junto a Luciana. Me quedé charlando con ella en mi habitación mientras Pablo estaba jugando Xbox junto a Tomas y Peter.
-Tengo algo de nervios -musitó de la nada Luciana-
-¿Porque? -la miré interesada-
-Y porque.. -suspiró- creo que estoy embarazada -apretó sus labios-
-¿Enserio? -pregunté sonriendo-
-Sí, es que.. ay! -exclamó nerviosa- es raro, tengo vómitos, mareos, insomnio -mordió su labio inferior- y me hice un test y salió positivo.
-¿Y entonces, porque decís creo? -pregunté ansiosa-
-Porque tengo que ir al doc para confirmarlo pero me aterra esto, es.. raro, no sé, loco -rio- me imagino la reacción de Pablo y no sé..
-A Pablo le va a encantar -aseguré-
-¿Vos crees? -preguntó complicada-
-Sí, ósea, sos vos! su novia, la mujer de su vida! -exclamé- es obvio que se lo va a tomar bien.
-Pero igual es loco, él ya tiene un hijo y.. quizá no le guste tener otro.
-No loca! -reí- Pablo ha sido un muy buen padre, le costó pero lo logró -sonreí- y ahora que ya sabe cómo ser papá, va a ser un maestro -aseguré- no tengas miedo -tome sus manos y la apreté- si queres yo te llevo a mi doctor, te acompaño y vemos qué onda ¿sí?
-Pero sin que Pablo lo sepa.
-Bueno -sonreí- el martes tengo control, si queres me acompañas -le propuse-
-Ay si -sonrió nerviosa-
-Entonces, ahí te sacas la duda pero yo creo que si -le guiñe el ojo-
-Ay que nervios! -dijo casi desesperada y emocionada-
-No, es lo más lindo tener un hijo -aseguré-
-Me imagino -apretó sus labios- imagínate a Tomas con dos hermanitos! -dijo feliz-
-Se volvería loco -reí-
-Y se creería el mayor de todos siempre -reímos-
-Si -sonreí- estaría bueno, ósea, ustedes están muy bien ¿no? -pregunté y ella asintió- esto le va a caer aún mejor.
-Espero.
-Así será loca -me acerqué y la abrasé- vos sos una buena chica, y no podría imaginarme a Pablo con otra que no seas vos.
-Gracias Lali -musitó sincera- siempre tuviste buena onda conmigo, y te agradezco por dejarme querer a tu hijo.
-Naa, vos te ganaste esta buena onda y confianza -le aclaré-
-Gracias -volvió a repetir-
Un golpe a la puerta nos hizo saber que Pablo se iba. Nos levantamos y salimos a la sala, los saludamos y acordé con Luciana que nos íbamos a llamar mañana para acordar lo del martes. Ellos se fueron y rápidamente nos arreglamos los tres para ir a lo de los Lanzani.

Tres minutos para ser las dos de la tarde y nosotros estábamos saludando a todos en la casa de mis suegros. Había algunos amigos de sus padres entre ellos los padres de Sara. Me quede junto a Javier cuando apareció ella con un vestido negro y corto, le resaltaban sus curvas y sus perfectas piernas. Su cabello estaba ondulado y estaba en vuelta en maquillaje. La observé detenidamente para luego recordar que yo estaba casi vestida como usualmente lo hacía, no mucho maquillaje, ni ondas en el pelo. Y bueno, mi vestido era grande y ancho por mi panza. Entre ella y yo, claramente ella se llevaba todas las miradas, y los celos, el miedo y la inseguridad entró en mí.. quizá también se llevaría la mirada de Peter, y le interesara o le atrajera su actitud, su belleza.. o..
-Mi amor -susurró Peter en mi oreja-
Lo miré algo nerviosa y sonreí.
-Te amo -aseguró con un brillo especial en los ojos-
Sonreí. ¿Cómo podía pensar eso de él? él me amaba y miles de veces me lo había demostrado y dicho. No tenía por qué seguir dudando.
-Yo también te amo mi amor -lo abrasé-
-No lo olvides -susurró mientras besaba mi frente- y no dudes.
-No -sonreí- estoy segura que me amas y para siempre -me acerqué a su boca- como yo a vos.
-Te amo.
Y sus labios se juntaron con los míos, regalándome un delicioso beso.

Continuara...

 Solo dooooooos :(((, Tengo pensando en terminarla hoy, Domingo, que dicen??.. un besoooooo, las quiero y gracias por leer, son divinas, grosas, idolas, todo!!! jajaj (L)
 @Chilelaliter

18 de julio de 2013

Capitulo Ciento Setenta y Siete.

'Volver a Respirar'
Capítulo 177.

-Oh no, no tomes eso Tomas! -exclamé en forma de reto cuando mi hijo había tomado una botella de cerveza del supermercado-
-¿Porque? -me preguntó inocente aun con la botella en su mano-
-Porque es alcohol -se la quité y la deje sobre el mueble junto a las demás botellas-
-Yo se la quería llevar a Peter -aseguró tiernamente-
Reí tontamente. ¿Era enserio
-¿Y porque? -le pregunté mientras sonreía-
-Porque Peter toma cerveza mientras ve partidos de futbol -respondió-
Volví a reír suavemente. Tenía razón y era tan adorable. Peter tomaba una o dos cervezas los domingos por la tarde mientras veía partidos de futbol, tenis o rugby.
Suspiré y sacudí su pelo mientras sonreía.
-Toma dos y mételas al carro, con cuidado -le ordené-
El me obedeció y metió dos botellas de cerveza al carro de compras. Rio al notar que lo miraba mientras él lo hacía.
-Yo no voy a tomar alcohol todavía -me advirtió-
-¿Todavía? -pregunté riendo-
-Quizá tome algo cuando sea grande -achino sus ojos-
-Sos un amor hijo -besé su frente-
-Y yo no le voy a enseñar eso a mi hermanito -acarició mi panza-
-Me parece bien -sonreí-
Seguimos caminando por el pasillo de gaseosas en busca de jugos o bebidas.

Ya llevábamos tres meses viviendo con Peter y todo estaba saliendo bien. No habían problemas, y Tomas era como un hijo para Peter. Lo retaba cuando era debido, se cagaban de risa siempre, hacían locuras, bromas, salíamos, cocinábamos comidas exóticas, veíamos películas, jugaban Xbox, miraban partidos, me mimaban, y se preocupaban enormemente por el bebe.
Mi panza ya estaba grande, tenía siete meses y el sexo del bebe aun no lo sabíamos. Preferimos que sea todo sorpresa, esperar hasta el parto para saber que era.
Mi teléfono sonó, lo contesté mientras Tomas estaba en la sesión de yogurts.
-Amor, ¿ya venís? -le pregunté cuando vi que era Peter-
-Sí, estoy subiendo del estacionamiento ¿vos dónde estás? -me respondió y pregunto-
-En los lácteos -contesté-
-Quédate ahí ¿sí?
-Si gordo -y colgué-

Me quede parada mirando las diferentes marcas de leches, hasta que sentí que alguien me miraba. Miré de reojo pero no vi a nadie, sin embargo aún sentía esa pesada vista sobre mí. Volteé haciéndome la desprevenida y a lo lejos vi a una mujer, delgada, estirada y morocha.
Mi corazón latió un poco más rápido de lo normal y mis ojos rápidamente se desviaron de ella. Trague saliva y mordí mi labio. No podía ser cierto, ella no podía estar justo acá. Apreté mis ojos y boté aire. Volví a mirarla nerviosamente y si, era ella.
No dijo nada, solo se acercó tímidamente mientras mis ojos recorrían su caminar hacia mí. Mi rostro debía ser aún mayor cuando se posó a mi lado. Ni una de las dos habló, simplemente nos miramos.
Y mi mirada se hizo gris, sentí un nudo en la garganta terrible. No quería llorar y no lo iba a hacer frente a ella.
-Tanto tiempo -murmuró ella-
Dos años sin verla. Maldita sea, ¿porque tenía que aparecer justo ahora?
Asentí sin querer hablarle. La había necesitado tanto y ella simplemente me había abandonado.
-¿Cómo estás? -preguntó con ganas de sonreír-
-Bien -dije cortante-
Sonrió queriendo parecer amable, recorrió mi cuerpo y sus ojos se posaron en mi panza para luego volver a mis ojos desesperadamente.
-¿Estás.. -tragó saliva- estás embarazada? -preguntó con asombro-
-Si -revolví mis ojos-
-Oh! -sonrió sorprendida y algo emocionada- hija.. -susurró-
Apreté mis ojos con bronca. ¿Cómo mierda tenía el descaro de llamarme hija si nunca me quiso?
-Felicidades -continuó-
-Gracias -dije sin ni una mueca de alegría en mi rostro-
Desvié mi mirada a Tomas que venía acercándose.
-Mamá, eche unas cosas al carro para mi colación de la semana -me habló-
Y la mirada de la que se hacía llamar mi mamá, se posó en Tomas. Sus ojos se ablandaron y apretó sus labios.
-Tomas -musitó-
Tomas la miró desentendido y sonrió.
-¿Quién es ella mamá? -me preguntó-

Iba a contestarle que nadie, pero una voz nos interrumpió. Peter.
-Acá estaban -habló llegando a nuestro lado-
Se detuvo a mirar a la mujer que estaba con nosotros, de inmediato se percató de quien era y no dudo en pasar su brazo por espalda hasta llegar a mi redonda cintura.
Ella lo miró aún más sorprendida, sus ojos se cristalizaron y aguanto las ganas de llorar.
-Mamá -insistió Tomas-
Mire a Peter con nervios, casi suplicándole que se llevara a Tomas por unos minutos y él pareció entender.
-¿Me acompañas a ver la ropa para tu hermanito? -le propuso a Tomas-
-Si si -sonrió-
-Luego venimos amor -estampó un beso en mi mejilla- te amamos.
Le sonreí angustiada, él tomo la mano de Tomas y se lo llevó lejos de nosotras.
-Está tan grande -habló angustiada-
-Lo sé -musité con una voz seca-
-Y veo que aun seguís con él -se refería a Peter- me alegro, y también me alegro de que vayan a tener un hijo, van a hacer una muy linda familia -dijo con cierta alegría-
-A mí también me alegra tener una familia por fin -aseguré con bronca-
-Hija... -susurró y yo encarné una ceja- tenemos tantas cosas de que hablar, yo sé que me desaparecí de la nada y..
-Como siempre -reí irónicamente, interrumpiéndola- ¿y sabes qué? no me interesa hablar con vos, estoy tan bien ahora que lo único que quiero es seguir así -aseguré-
-No seas así Mariana, hace más de dos años que no nos vemos.
-Y fue lo mejor que me pudo pasar -dije sin siquiera un sentimiento de tristeza-
Sus ojos dejaron escapar unas pocas lágrimas, eso le había dolido pero eso no se comparaba a todo lo que yo sufrí cuando estuve con ella, a todo lo mal que la pasé sin tener a una mamá que me apoyara. Su dolor era la cuarta parte de mi dolor.
-Vos me dejaste cuando más te necesite, me dejaste en la calle sin si quiera importarte que fuese tu hija y que además de tener un hijo no tenía un laburo estable -le dije con bronca- y aprendí a vivir sin vos, aunque bueno, no fue tan difícil porque literalmente toda mi vida viví sin vos.
-No digas eso -susurró- yo sé que no fui la mejor mamá pero tampoco fui la peor.
-No -negué- simplemente no fuiste una mamá -corregí-
-Ok -miró a su al rededor y recordó que estábamos en un supermercado- al menos dame un tiempo para saber que ha sido de vos -me miró- yo me he acordado muchísimo de ustedes aunque no lo creas.
-¿Y porque nunca llamaste? -le pregunté a punto de botar todas mis lágrimas-
-Porque yo pensé que vos me ibas a buscar, que ibas a necesitarme y..
-Te necesité -la interrumpí- pero nunca pensé en buscarte ¿y sabes porque? -ella negó- porque vos desde que me echaste de tu casa y te preferiste ir con tu noviecito, dejaste de existir para mí.

Y unas cuantas lágrimas se escaparon de mis ojos pero rápidamente limpie mis mejillas. No iba a verme débil frente a una persona que no se lo merecía.
Su cabeza se agacho y limpió un par de lágrimas que recorrieron sus mejillas.
-Tenes mucho rencor en vos hija -me miró- y eso no está bien.
-No, no tengo rencor solo tengo un pasado que en verdad no quiero recordar -aseguré-
-¿Ni siquiera queres darte la oportunidad de escucharme? -me preguntó casi rogándome-
-No me interesa saber de vos, no está en mis planes integrarte ni a mi futuro, ni a la vida de mi familia -le respondí-
-Algún día me vas a necesitar de verdad.
-Aprendí a vivir sin vos -la miré desafiante- y ahora simplemente sos un recuerdo más, vos lo decidiste así y yo simplemente tuve que aceptarlo y hacer mi vida sin vos.
-No me eches la culpa a mí.
Reí sarcástica, seguramente yo tuve la culpa siempre.
-Se terminó la charla -suspiré- que estés bien.
Quise voltear pero su mano en mí brazo me lo impidió.
-¿Me vas a hacer esto enserio Mariana? -preguntó casi gritando-
La miré fijamente y me acerqué a ella como queriendo abrazarla pero no, eso era lo último que quería de ella.
-Ándate con tu novio, él no te va a dejar... ¿o ya lo hizo? -pregunté malvadamente-
 Apretó sus ojos y sus labios. Sonreí por dentro, había dado justo en el clavo. Claro, ahora que ella había terminado con ese hijo de puta, quería volver a mi vida, a recuperarnos. Estaba demente, ni siquiera quería verla, para mi ella de verdad había dejado de existir.
-Sos muy hiriente cuando queres serlo -musitó soltando mi brazo-
-Aprendí de vos -aseguré y me alejé-
-Sos igual a mí -dijo con bronca-
-Quizá si -la miré seria- pero la diferencia es que yo tengo sentimientos, amo a mis hijos y a los que me rodean y por nada del mundo los abandonaría -le tiré de una- no soy un arpía como vos, soy luchadora y a pesar de todo la mierda que hubo en mi vida, pude sobrevivir, y acá estoy, feliz al fin -aseguré- y sin ganas de tenerte en mi vida.
-Hija de puta -susurró con bronca-
-Y muy bien que me queda el apodo.
 Volteé y camine unos pasos hasta que giré y la vi en la misma posición mientras me miraba con odio. 

Me devolví a ella y hablé con orgullo y felicidad.
-Soy lo que siempre quisiste ser y nunca pudiste -la miré de pies a cabeza- por eso me vas a odiar el resto de tu jodida vida -aseguré con bronca y finalmente me fui.
Y si en el algo tenía razón era en lo último que le dije. Ella siempre me odio porque quiso ser como yo, claro, por eso decía que le arruine la vida porque simplemente le arruine los planes de ser feliz. Era tan desgraciada que no podía asimilarla como una madre para mí y tampoco me iba a esforzar, simplemente ella no existía y no me dolía, porque nunca la sentí como una mamá.
Ella no iba a venir justo ahora a quitarme esta felicidad, a quitarme estas ganas tremendas de respirar.. Ni ella, ni nadie podían volver a derrumbarme.
Por fin estaba volviendo a respirar y de la mejor manera.

Continuara...


Poco poquisimoooo! Iba a subir más temprano pero se me fue el internet :((, shitttt, pero quedan 3 y me da pena poner más, esque AMO tanto esta nove :(((, las quiero muchooo y GRACIAS por leer! son lo mas..
@chilelaliter twitter.

17 de julio de 2013

Capitulo Ciento Setenta y Seis.

'Volver a Respirar'
Capítulo 176.

-Mama -me llamó Tomas luego de bajarse del auto y quedar parado frente al edificio en donde estaba nuestro nuevo hogar-
-¿Qué pasa? -le pregunté-
-¿A quién vinimos a visitar? -me preguntó desentendido-
Reí. Cierto, él aun no sabía que ahora vivíamos en un nuevo departamento y junto a Peter.
-A nadie -me puse de cuclillas para quedar a su altura-
-¿Y porque no vamos a casa? -me cuestionó sin entender-
-Porque ahora acá esta nuestra casa -agarré su mano-
-¿Acá? -preguntó sorprendido-
-Así es -acaricié su mejilla- te va a encantar tu nueva habitación, es mucho más grande y además el edificio tiene pileta para el verano -exclamé-
-¿Enserio? -abrió sus ojos con emoción-
-Si mi amor, te va a encantar la nueva casa -besé su mejilla-
-Ehhhhh! -gritó- quiero entrar ahora! vamos, vamos! -dijo apresurado y tirando de mi mano-
Me levanté riendo y observé que Peter aun no salía del auto.
-¿Vas a guardar el auto? -le pregunté-
-Sí, yo luego subo las valijas -sonrió- suban mientras tanto.
Asentí. Afirmé la mano de mi hijo y caminamos a un paso bastante rápido hasta el edificio. Salude al conserje sin tiempo de presentarle a Tomas, ya que mi hijo salió disparado hasta el ascensor.
Nos subimos en el, en el piso seis estaba nuestro departamento. No se tardó nada en llegar, y salimos casi disparados hacia la puerta que le indique a Tomas. Abrí riendo por la inquieto impaciente que era mi hijo.

-Listo! -dije una vez dentro- ahora podes correr por tu nuevo hogar -sonreí-
-Es re grande! y lindo -me miró fascinado- ¿Peter vive con nosotros? -preguntó feliz-
-Ajam -asentí- ¿te gusta la idea? -le pregunté-
-Me encanta! -saltó de felicidad- voy a poder jugar todos los días con él, vamos a poder hacer guerra de almohadas, a jugar al fútbol, a ver pelis! -exclamó maravillado- va a ser genial.
-Si mi amor -sonreí- veni que te muestro como es todo.
Le mostré todo el departamento, la verdad es que este era muchísimo más grande que el de antes, llegamos a su habitación y simplemente le encantó. Ahora si se iba a sentir como un chico grande.
-¿Y en está puedo guardar todo lo que no ocupo? -me preguntó cuándo pasamos por la última habitación-
-Mmm.. no exactamente -reí-
-¿Porque? si nadie la va a ocupar! -protestó-
-Porque quizá si la ocupe alguien.
-¿Quién? -preguntó desentendido-
-Nadie, nadie -reí- ¿porque no vamos a esperar a Peter para ayudarlo con las valijas? -cambié de tema-
-Si si si, quiero guardar todo lo que traje de Londres! -exclamó-
Caminamos hasta la entrada del departamento y justamente Peter venía con las valijas de Tomas. Lo ayudamos a entrarlas y de inmediato las dejamos en la habitación de mi hijo.
Nos pasamos todo lo que quedaba de tarde ordenando las cosas de Tomas, riendo, y redecorando la habitación de mi hijo, todo como él justamente quería. Lo veía feliz, y me encantaba la manera en la que se complementaba con Peter. Me sentía feliz.

La hora de la cena llegó y mientras yo la preparaba, los machos de la casa estaban jugando xbox, era algo bastante machista pero bueno, ¿qué le iba a hacer? era el primer día de Tomas de vuelta en argentina, y había que mimarlo.
Una hora más tarde ya estábamos los tres acabando la cena de reyes que les preparé.
-¿Te gusto hijo? -le pregunté-
-Sí, estaba delicioso mamá -sonrió- extrañaba tu comida.
-Y yo te extrañaba a vos mi chiquito -acaricié su mano-
-Pero Peter te cuido ¿verdad? -lo miró-
-Sí, obvio que la cuide! -respondió Peter- más que a mi vida -me abrazó y besó mi mejilla-
Tomas sonrió mostrando sus dientes que apenas estaba cambiando. Miré a Peter y me acerqué a su oído.
-¿Le contamos? -susurré-
Él asintió y choco cortamente sus labios con los míos. Sonreímos y miramos a Tomas, quien nos miraba atento.
-No hagan eso frente a mí -sacó la lengua en forma de asco y nosotros reímos-
-Ahora decís eso, pero en unos años más vas a estar besándote con todas las chicas -aseguró Peter-
-No, solo con mi novia -dijo Tomas-
-Apaa! ¿y vos pensas que yo te voy a dejar tener novia? -le pregunté tratando de poner voz seria-
-No te lo voy a preguntar Ma! -rio- las mujeres piden permiso, los hombres no.
-Que machista hijo! ¿Quién te enseño eso? -le pregunté encarnando una ceja-
-Papá -sonrió-
-Voy a tener que hablar con tu papá eh -le advertí riendo-
-Pero no te preocupes -se levantó y se acercó a mí- yo no quiero tener novia todavía -se sentó en mis piernas y me abrasó- a los quince tendré mi primera novia -aseguró-
-Ah boee!, así me quedo más tranquila porque falta mucho aun -reí-
-Vamos a ver eh -acotó Peter riendo- vos vas a salir muy canchero -aseguró-
-Es que mi hijo es tan lindo -agarré su rostro y él se escondió en mi pecho riendo-

Reímos unos minutos más hasta que ya era hora de hacerle saber que iba a tener un hermanito.
-Hijo, sentate con Peter un poquito -le dije mientras dejaba un beso en su frente, no podía hacer mucha fuerza por el embarazo-
Él se cambió hasta las piernas de Peter y lo abrasó.
-Peter es como mi segundo papá -aseguró tiernamente-
Mordí mi labio inferior y los observé con mis ojos casi a punto de cristalizarse. Escucharlo decir eso me hizo poner la piel de gallina.
-Vos también sos como un hijo para mi Campeón -acarició su espalda- y por eso te voy a cuidar siempre.
-Y yo los voy a amar siempre -aseguré feliz-
-Nosotros también mamá -exclamó mi hijo-
Sonreí y tome su mano para acariciarla suavemente.
-Hijo -comencé a hablarle pausadamente- vos sabes que ya estás empezando a hacer grande ¿no? -él asintió- y que poco a poco estas dejando de ser el bebe de la familia, ahora sos un niño, un niño grande -aseguré y el asintió orgulloso- y vos también sabes que a mí me gustaría tener otro hijito, un hermanito para vos -lo miré fijamente-
-A mí también me gustaría tener un hermanito, así lo cuido de todos, soy el hermano mayor, lo reto, lo hago reír -rio-
-¿Enserio te gustaría? -le pregunté sorprendida-
-Siiiii! -exclamó-
-¿Y te gustaría que fuese en unos meses más? -le cuestioné un poco complicada-
-No sé, ¿vos queres tener un hijo ahora? -me preguntó con duda-
-Algo así -sonreí- pasa que..l mira, te voy a contar algo, así como un secreto ¿sí? -él asintió interesado- cuando vos te fuiste a Londres, yo estuve mucho tiempo con Peter y él me cuido mucho mucho, hasta que un día nos enteramos que.. algo estaba dentro de mí -él abrió sus ojos aún más- y bueno.. nos dieron la noticia de que íbamos a tener un hijo, ósea que vos vas a tener un hermanito o hermanita y..
Tomas se llevó sus manos a su boca y me miro sorprendido.
-¿Por eso tenes pancita? -preguntó luego de unos segundos de asombro-
-Por lo mismo -reí- por acá esta tu futuro hermanito -tome su mano y la puse en mi panza, para que él la acariciara- mira, tócalo -él comenzó a acariciar mi panza- tiene cuatro meses, aún falta para que salga y esté acá con nosotros -dije emocionada- ¿te gusta?
-Si -me miró sonriendo- voy a tener un hermanito!! -gritó y me abrasó-
-Si amor, vamos a tener un bebe en casa y vamos a tener que cuidarlo todos ¿sí? vos también! -le advertí-
-Si si si -sonrió- ojala sea nene asi juega conmigo porque si es nena no quiero andar cuidándola de los nenes! -exclamó-
Miré a Peter y reímos.
-Sea lo que sea siempre lo vas a tener que cuidar porque va a ser tu hermanito -aseguró Peter-
-Si see! -sonrió- eh eh eh! -gritó- vamos a ser más en la familia!!
-Si, por eso el último cuarto va a ser para el bebe ¿sí? -le comenté-
-Bueno pero que no me quite mis juguetes.
-No -reí- él va a tener sus propios juguetes -reímos-

La manera en que Tomas se tomaba las cosas era única, era tan lindo, espontaneo, tan maduro a veces, tenía tanta alegría que dar que me llenaba el alma con solo mirarlo.
Sentía que iba a morir de amor por esta pequeña familia que estaba formando, esto era todo lo que alguna vez había soñado y pedido, y ahora era tan irreal que enserio estuviese pasando. Sentía que no faltaba nada para sentirme mejor, ya no podría arruinar mi felicidad.
Había pasado por tanto para llegar a la cima, que ahora no iba a caerme por nada ni nadie.

Continuara...



Solo cuatrooooooo :((( mañana pretendo subir temprano y subir dos. Pero tengo que ver mi tiempito jajaja, las quiero muchooooooooo y gracias por leer, son unas grosas, me llenan el alma :).. Besooo!
@Chilelaliter twitter-